<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002</id><updated>2011-12-19T22:39:59.715-08:00</updated><title type='text'>Es mamífero y se peina</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>23</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-7058326171727718633</id><published>2011-05-10T23:09:00.000-07:00</published><updated>2011-12-19T19:39:54.810-08:00</updated><title type='text'>fragmentos de una perorata anarquista</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-X0rRalXv8nE/TcoogKl7ffI/AAAAAAAAADk/C95R2qmFeG0/s1600/Larry%2BRivers.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 248px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-X0rRalXv8nE/TcoogKl7ffI/AAAAAAAAADk/C95R2qmFeG0/s320/Larry%2BRivers.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5605337219280371186" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"...el  estudio o desnudo progresivo de las miserias del poder desde una clave humorística. El poder es una maldición por sí mismo, no porque corrompa, sino porque pone en una situación ridícula al que lo posee. Los humanos ya somos ridículos, no hay necesidad de disfrazarse más. Hay que pensar en el ser humano primitivo,  en Adán y Eva si se quiere, a los que yo me imagino como los de la Expulsión del Paraíso de la capilla Sixtina, quiero decir jóvenes, de cuerpos esbeltos- quizás un Adán demasiado fornido,-  y los dueños de esos cuerpos jóvenes sin embargo  caen en cuenta que sus cuerpos son lamentables o risibles y sienten vergüenza. Se percatan de algo duro pero cierto. Somos ridículos.  Hechos a semejanza de Dios, sí, pero entonces ¿por qué ese sentimiento invencible de vergüenza? Así que los habitantes del paraíso deciden vestirse y se ruborizan un poco menos. Pero, como enseña la siempre fugaz moda, el hombre no puede resistirse a la infamia, a lo más evadirla. Los reyes de las cortes, a quienes vemos en las películas con sus pelucas y sus revuelos y florituras, ahora nos parecen ridículos. Los arrogantes yuppies de los ochentas, fumando en sus oficinas, hablando solos, llevándose un ladrillo a la oreja, nos recuerdan a MC Hammer.  Los nazis, sus calaveras y sus rayitos, sus chaquetas de cuero, bueno, sí impresionan un poco, hay que admitirlo, meten un poco de miedo, pero, pensándolo bien ¿calaveras, un rayito a la par de otro rayito?, ¿se puede ser más infantil? ¿Puede haber gestos más ridículos que la gesticulación exagerada y oligofrénica de Hitler?..."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"...en la distancia, dentro de doscientos años, nadie  distinguirá entre la parodia de Chaplin y un discurso de Hitler sin sonido - cuando Borges nos dice que el nazismo fue ante todo una irrealidad, una pesadilla, quizás nos esté diciendo que fue ante todo un espectáculo, porque aquí va la primicia : la irrealidad es horrorosa-.  En fin, a nuestro modo de ver ya se trata de un espectaculo objetivamente igual..."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"...como comedia, bueno depende de donde se mire, los dos son hombrecitos haciendo una comedia física extenuante- Los dos son unos payasos, concluyendo. Uno se burla del poder desde afuera, otro se burla de poder desde adentro, puesto que es el poder.  Así parodiamos el mundo, como voluntad y como representación.  El hombre desnudo es el que no tiene el poder. El hombre vestido, es el que tiene el poder. Los uniformes por eso,  lo &lt;i&gt;simbolizan&lt;/i&gt;. El uniforme funciona como si nos agregáramos una identidad que intenta salvarnos del ridículo, de la ignominia de estar desnudos.  El poder es una necesidad de identidad, de una identidad impostada que justifique nuestras existencias un poco a la deriva.- ¿ o no? ¿quién no se siente un poco mareado? ¿ quién no mira a las nubes como loco mientras almuerza solo en su hora de almuerzo?-   El hombre no es el centro del universo y trabajar en una oficina empeora un poco las cosas. Pero mi pregunta es ¿te podes salvar de alguna cosa con una peluca? No, y sobre todo no de la vergüenza de ser, de andar rondando por ahí o de ser un animal sentado..."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;" ...y eso solo confirma que el poder es un disfraz. Hay todo tipo de disfraces. Un disfraz de lobo, de vampiro. Un disfraz de soldado, de paramilitar. Un disfraz de narco, que es un disfraz como cualquier otro, con pistolas y cadenas de oro, camisas versace, un disfraz que en realidad es bastante parecido al del proxeneta, al del macró exitoso. Un disfraz de juez, qué risa, ese es de los más caraduras. El disfraz de abogado y el de comentarista deportivo es el mismo. Un abogado es estrictamente un comentarista deportivo..."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"...el disfraz de estrella de rock y el de poeta. El poeta es caso aparte. El poeta no debería de disfrazarse, al menos exteriormente. La poesía es el disfraz. Pessoa es el mejor ejemplo. Por eso el mal poeta que dice ser poeta es la caricatura de un disfraz, y agrega un nuevo plano de irrealidad, un nuevo plano de vértigo bobo y náusea.."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"...la necesidad de legitimar un poder (un poder que no debió existir jamás, un poder arbitrario, que pudo ostentar cualquier otra persona, que perfectamente  puede tener cualquier otro individuo : un soldadito chaparro fue emperador de Europa, un soldadito con iniciativa, eso sí) ¿Puede haber algo más patético que un rey que busca legitimar su poder? Una corona, por Dios Santo. Un tipo que para sentirse seguro busca hacerse fuerte con la ayuda de las teorías más peregrinas. Que lo confundan con la divinidad, por ejemplo o que la gente piense que tiene sangre azul. Él sabe que es exactamente igual que los demás, -tiene que pensarlo, al menos cuando va al baño si no es especialmente perspicaz- también sabe que es inferior -como no puede dejar de serlo- a miles, ¡no! a millones de personas. ¿Por qué soy el rey entonces? Porque sí. Ojala se conformaran con el porqué sí, que a la larga no es tan irracional, que se trata de una excusa igual de arbitraria que cualquier otra, pero más simple. A Stalin, si alguno de sus amigos jugando a las luchas, lúdicamente, como dos  viejos camaradas, lo superaba en fuerza fisica y lo derribaba al piso, eso era razón suficiente para que pensara seriamente en fusilarlo.  Y  lo hacía.. Stalin ERA consecuente. Porque el poder pide eso: ser respetado. Porque el poder hace creer, - incluso a quien lo detenta- que lo tiene POR ALGO. ¿Por qué? Tiene que averiguarlo, muchos se esfuerzan en averiguarlo y esa investigación de la alquimia del poder, termina en un gulag en un manicomio o en un convento, que viene a ser lo mismo. Porque el poder, lamentablemente, a la vez  que exige respeto pide a gritos - se me ocurre que un trasvesti drogado  puede ser una buena alegoría- ser vulnerado, ser ultrajado, ser burlado. El poder autoritario, es el que se niega a que la burla, el escarnio sea tan evidente, el poder autoritario es el que exige cierta dignidad. Por eso no deja resquicios, aunque inevitablemente habrán resquicios, habrán grietas considerables, habrán boquetes.  Quien se burla del poder mientras está en el poder no es un dictador, pero es a todos los efectos prácticos, un idiota. Esa es la única salida aparente para el que detenta el poder: la estulticia. No es la más digna, pero probablemente sea la más honesta, aunque tenga un dramatismo un poco excesivo de harakiri o de amor adolescente. Todos los tipos de poder que no sean totalitarios – que podríamos llamar democráticos-  reclaman una dignidad que es aún más putativa..."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"... ¿cuánto más  ridículo no resulta un presidente? Un presidente por definición es un payaso. Cualquier emperador es patético (Napoleón y sus ridículas cartas de amor, que no , me disculparan , no lo humanizan, sino que lo muestran como el monstruo que era, un monstruo que como todos los monstruos es cursi y tiene una visión cursi de sí mismo y de la historia. Alguien cursi no solo puede ser cruel, generalmente lo es) Hay que quitarle todo ese brillo falso al poder. El poder es solo una trampa,  que nos hemos autoimpuesto. Los más idiotas no son los que lo sufren, sino quienes lo persiguen. Son tipos tan básicos que se les puede tentar con una banana. O un millón de bananas, lo que sea. Alcohol gratis. Mujeres jóvenes, divertidas y despreocupadas. Mucha gente consigue esto, sin necesidad de poder. Cualquier portero de bar, cualquier mecánico con buen sentido del humor, cualquier estudiante con ojos soñadores. ¿Por qué estos monos buscan el poder? ¡Que se arreglen los dientes digo yo, que se los laven con bicarbonato! ¡Que sean más interesantes, que aprendan francés en su tiempo libre! ¿Por qué se empecinan con el poder? ¿Por la comida gratis? Existen gordos de 200 libras camioneros y gordos de 200 libras ministros, y las dos especies son igual de sibaritas y procaces y voraces. La mayoría de la gente inexplicablemente admira y/o respeta a los segundos..."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"...somos idiotas. Es un privilegio (se trata nada menos que la inocencia del salvaje, ese reducto de inviolable pureza que posee incluso un asesino en serie: esa devoción a la Virgen o ese cariño inalterable a su madre) pero se paga caro..."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"..la postura frente al poder entonces, no debe ser de desafío. Desafiar a el poder es regalarle dignidad, que es precisamente lo que pide a gritos, de lo que está más necesitado. ¡Hasta una piedra, hasta un zapato, hasta una reproducción del duomo de Milán  en el rostro de Berlusconi, dignifica al poder! El ejemplo de Berlusconi es perfecto. Al recibir ese golpe en el rostro y ver su rostro sangrando se nos olvidó –por un momento, claro, por un breve momento- que es el bufonazo  de pelo pintado de casi ochenta años adicto a el sexo que es, y pasa  a ser – brevemente, fugazmente- un dignatario afrentado y -es inevitable-  la solidaridad , incluso la empatía, se hace presente.  Nunca me sentí tan cercano a Bush, nunca sentí una simpatía tan autentica hacia él como cuando lo del zapatazo en Irak. ¿Viste como se lo esquivó, viste su velocidad, su perspicacia, su viveza, su innegable chispa? ¡Ídolo!..."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"....no sé si hay que humillar al poder. ¿Eso no sería una impiedad? La gente en el poder se merece toda nuestra compasión.  Frente al poder hay que tener una postura cristiana, comprensiva. Un drogadicto es siempre un conflictuado, generalmente un imbécil conflictuado. Yo no sé, yo hablo de oídas. Pero citando aquella frase demasiado citada: el poder es adictivo y el poder absoluto es siete veces mejor que el sexo..."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;" el poder es la exigencia o la pretensión de obediencia, no importa si es voluntariosa u obligada o interesada. Sustituirlo por otros ídolos más tenues, más ligeros, no sirve. Por ejemplo, si seguimos buscando sus sucedáneos en el sexo, en la “bruma dionisiaca”, no saldremos de nada.  La próxima dictadura será sadomasoquista y  nosotros súbditos de Lady Gaga. -Que viva el rock and roll, que  pega unas nalgadas de vez en cuando, pero nunca se deja poner las esposas..."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"..desde Argentina viene esta consigna casi anarquista: Que se vayan todos. Sí, sí que se vayan todos. Pero hago una acotación que quizás no sea del todo impertinente: ¿por qué solo los políticos? ¿Por qué solo esa variante del espectáculo? Creería que el que se vayan todos, bueno, los incluye a todos: a los premio nobel de los ochentas, a la música folklórica, a Michael Jackson (sí ya sé que se murió, pero no entiende razones) a  Angelina Jolie, a los hijos adoptados de Angelina Jolie. ¿Hasta cuándo voy a seguir recibiendo señales de vida de ese tipejo Snoop Dogg? ¿Por qué mi extraño destino es conocer los rostros de los favorecidos por las mamadas de Kim Kardashian? ¿Hasta cuándo películas de James Cameron, hasta cuándo películas producidas por Jerry Bruckenheimer? ¿Cuántos libros de Jorge Ramos, cuantas entrevistas de Oppenheimer, o es al revés? ¿Cuántas secuelas  de Rambo, cuantas de Harry Potter? El espectáculo es extenuante, voraz. Yo no los elegí, dejen de aparecer en esos sueños tan reales, en esos periódicos, en esos hologramas, en esas..."&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Tomado del libro de ensayos "La multitud moderna", pasajes de "Cartas inmodestas de modestos anarquistas", pag 69, Horacio Oliveira, 1984, editorial Pista de despegue&lt;/i&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-7058326171727718633?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/7058326171727718633/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=7058326171727718633' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/7058326171727718633'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/7058326171727718633'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2011/05/fragmentos-de-una-perorata-anarquista.html' title='fragmentos de una perorata anarquista'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-X0rRalXv8nE/TcoogKl7ffI/AAAAAAAAADk/C95R2qmFeG0/s72-c/Larry%2BRivers.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-3743392809616961974</id><published>2010-12-04T20:18:00.000-08:00</published><updated>2011-12-11T12:50:20.844-08:00</updated><title type='text'>Anoche maté a un hombre</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-¿Donde vamos Matías? - Donde sea. Es un litoral grande, hay mucha playa. -Me parece, esa es la actitud. ¿Para qué necesitamos un rancho? Las playas son del Estado. Y el Estado, es del pueblo y para el pueblo, o para quien lo termina exigiendo. Mirá: las muchedumbres de Centroamérica, el mar populoso, el Majahual. Un lugar mítico. Ahí está nuestra gente, vacacionando.&lt;br /&gt;- Claro, un lugar... te fijas, desde el nombre. Yo lo conozco, bien. - Contáme. (En realidad no sé si dije esto, pero como si lo hubiera dicho) -Mi papá, en semana santa, traía a todos los trabajadores al Majahual, yo venía también, lo acompañaba. (El papá de Matías ya murió. Matías también fue niño) -¿Cómo era? - Como supongo sigue siendo. Sucio, desordenado. Muchos borrachos en permanente riesgo de ahogarse. Gente bañándose con ropa. Recuerdo sobre todo a un niño que se hizo pupú, en la playa, junto a las olas bajitas. Y el pupú resbalándole por las piernas. Un lugar... confuso.&lt;br /&gt;Nuestras conversaciones suelen ser así. Nos carcajeamos poco, sonreímos indefinidamente. El sarcasmo y la ironía se dan por sentado y es por ratos agobiante. El ingenio que no es alegre, cansa -aprovecho para citar a Pushkin-. Pero el ingenio dirigido contra uno mismo, es humor, Maurois. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Así descansamos los cansados, supongo. Un humor a prueba de todo, o quizás, un humor no a costa de todo, sino precisamente &lt;em&gt;a pesar de todo&lt;/em&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El auto no tiene radio. Vamos oyendo música en una laptop. En una laptop diminuta. Se descargó. Yo dije entonces: la hubiésemos cargado en Mama Con. Le había dicho exactamente lo mismo antes, cuando salimos de casa. La hubiésemos cargado en la casa. Nada que decir.&lt;br /&gt;Quizás: Mama Con. No aporta del todo al relato, pero me detendré en el almuerzo. Gonzalo vio de reojo - por suerte pura, que no es lo mismo que pura suerte- un letrero que decía Mama Con. Repitió entonces en voz alta, maquinalmente, como si un particular demonio saliera por su garganta: Mama Con. Lo dijo una tercera vez, esta vez muy bajito.&lt;br /&gt;¡Matías! Tenemos que ir ahí. Ese lugar es verdaderamente mítico. Mi papá nos llevo una vez cuando éramos niños. Hicimos muchos chistes al respecto, recuerdo, creo que hasta nos resentimos un poco con él. No sé bien por qué, supongo que queríamos que parara en un Macdonalds. - Y tú estudiabas en El Roble,- pregunté, ya conociendo sus anécdotas y el meollo de las anécdotas o lo que él entiende por el meollo. -No, -&lt;/em&gt; me dijo&lt;em&gt;- en Nabajal, pero sí, en un colegio del Opus Dei.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Así que dí la vuelta -algo que al recordarlo deseé no haber hecho imprudentemente- y enfilamos. Una vereda, un típico camino rural, tierra, barro, jóvenes bromeando reunidos ¿semidesnudos?, varios montando en bicicleta. Un típico camino rural concurrido. Y ya bastante adentro, arribábamos a Mama Con. Dejamos el carro en cualquier parte, e inspeccionamos el local. Había poca gente, era tan precario como imaginábamos - y deseábamos-, así que nos sentamos, casi satisfechos de antemano. (Casi podría decir felices, ¿se fijan?)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Gonzalo, no me ha decepcionado- Le dije -Sin duda, aquí teníamos que venir. (Música al fondo. ¿Al fondo de qué? Al fondo de la selva y del monte que cortará alguien algún día, de las entrañas de un mosquito, del vacío de un mar de miniatura.) Llega el mesero. Unos treinta años, simpático sin querer serlo, tal como debe ser. Sonriente, atento. -Buenas, disculpe una pregunta, no vaya a ser que nos hayamos confundido. Podría usted decirnos... ¿cuánto tiempo lleva este lugar, funcionando, sirviendo, Mama Con? -Mmm unos sesenta, cincuenta años. Lo ha dicho con sinceridad.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;-Pónele cincuenta. Medio siglo perdido en esta maraña, acorazado, atrincherado. - Gonzalo, es sorprendente, no sé qué pensar- dijo Matías sin rastro de ironía. -¿Que conclusión habría que sacar? ¿Mama Con va a enterrar al McDonald’s quizás?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-No solo eso, -respondió Gonzalo-, Mama Con nos va a enterrar a todos. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(Justo cuando terminó de articular estas palabras, cierta hiena en cierto zoológico reía como hiena. Sí, me dirán que eso no es tan sorprendente. Pero en cambio, óiganlo bien, es verdadero. Hay testigos.)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Suena una canción, un éxito del verano, del verano pasado quizás. Hace alusión a tangas, a un verano azulado o azulino o por ratos marcadamente azul, &lt;em&gt;rockstars &lt;/em&gt;¿? y la ausencia de tabúes. Termina y comienza a hablar la locutora: -Bueno amigos, les comentó que el Barcita ganó, cuatro a uno. Así que para que estén contentos, el Barcita ha ganado nuevamente. Les recuerdo para los que son católicos y también para los que no lo son, que en esta semana santa hay que acordarse de Dios. Del Diosito que día a día nos regala los ojos, la luz, la compañía de nuestros seres queridos... - La compañía de nuestros seres queridos... ¿qué significa esa frase hecha? Matías no respondió. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Todas las hienas de todos los zoológicos del mundo ríen simultáneamente. No hay manera de comprobarlo.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Entonces dije : Mejor que les diga algo así Gonza: acuérdense de Dios así como se acuerdan del Barcita. Así como estamos contentos con el Barcita, así como seguimos al Barcita, acordémonos de Dios. ¿Ah? De verdad que es el opio del pueblo. - Sí, no hay duda de que es una religión en toda regla. Una religión neopagana. Que les diga: démosle gracias al Dios que nos deja amar y disfrutar de esa manera tan irracional con el Barcita. Y por lo visto es una emisora católica. Yo le recomendaría también, que si quiere que la gente viva un poco menos mundanamente la semana santa, que no ponga ese tipo de música. Eso está a su alcance. (Cualquier hecho por fútil que parezca es milagroso, porque tuvieron que suceder billones de hechos previos para que este se diera) ¿Te diste cuenta Gonza? Esa canción, la que acabamos de oír, es tan básica que su único mensaje es que si sós una señorita, ojala te desates de la manera más desaforada posible. Si es posible, no importa si estas en la playa, inmediatamente, o ya no se diga en la discoteca, que comencés si es posible a fornicar con ropa.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Continuó diciendome Matías: -Siempre me ha entusiasmado el pescado. Me entusiasma más de lo que me gusta realmente. Por el hecho que solamente hay que pescarlo, sentarse un rato y esperar y tenerlo ahí. Dios, si existe, multiplica todos los días los peces. ¿Para qué queremos milagros? Y bueno..¿Para qué se querían apropiar los comunistas del capital, de las máquinas? ¿No legitimabas así la explotación del hombre por el hombre? Si no querés ser lobo, no comás del plato ensangrentado del lobo. A explotar la naturaleza como Dios quiso, nomás. A apropiarse del mar, un día los comunistas se declaran dueños del mar. ¿Hubiese sonado terrible ah? La gente murmurando: dicen que los comunistas quieren el mar. ¿Cómo el mar? Sí el mar, solo van a dejar que lo veas. Para que el mar pertenezca al pueblo. Ya pertenece a el pueblo dirán. No, aún no, dirían ellos, eso es lo que te han hecho creer hasta ahora. Solo el Estado puede pescar. Solo la dictadura del proletariado puede decidir que se hace con el mar, con su agua salada, con sus estrellas de mar desperdigadas, con sus castillos de arena del futuro y del pasado. ¿Pero podremos verlo? Solamente de lejitos. Las personas solo podrán estar junto al mar si se relacionan con Él de una manera no alienante. Jamás como turistas, jamás como viajantes, jamás como constructores de castillos. ¿Entonces cómo? En su calidad y rol de pescadores, por supuesto. ¿Por qué el partido comunista quiere que todos seamos pescadores? No, no se ha entendido bien, en lo absoluto sería ese el deseo del partido. Solo tendrán que ser pescadores en cuanto a El mar.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Tampoco aporta tanto a la historia, pero veníamos escuchando a Joe Crepúsculo, su super aclamado disco bautizado Super Crepus. Y Joe cantaba: No es fácil a - a- a- mar en tiempos de democracia/ cuando la mora - a - a- l ha perdido toda su eficacia y esplendor/ social. La democracia es un abuso de la estadística. No lo podes decir así en una canción pop. Otra vuelta de tuerca y nos volvemos locos. Pero nos hemos quedado sin música. Y aquí arribamos a la parte esencial de nuestro relato.&lt;br /&gt;No íbamos a empezar a cantar. Conozco a Matías, nunca cantaría conmigo a capela y lo felicito por ello. Le señalo el librito que tengo enfrente, casi a la par del timón. La obra poética de Borges, el tomo tres, 1975-1985. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;¿Sabés qué significa eso Matías? - dijo Gonzalo y al parecer era una pregunta retórica por que no me dio tiempo a responder... -Significa que cuando Borges escribía estos poemas ya estábamos vivos. ¿No te parece increíble? Y ahora veinticinco años después, estamos a punto de leerlos. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No sé si le pareció tan increíble, pero empezó a leerlo: Brunanburth, Novecientos treinta y siete, - titubeó, supongo que entre decir DE CE o después de Cristo- Después de Cristo.&lt;br /&gt;Yo no hubiese escogido ese. Al parecer lo abrió al principio, en las primeras páginas. No se hace así, al menos no con los libros de poesía. Lo abres en medio con las dos manos y después dejas que las hojas sigan corriendo al lado que prefieran, a cualquiera de los dos lados. Generalmente encuentras un poema muy bueno. El azar dignifica todo, el azar convierte en monstruos a las cucarachas. Matías leyó el poema. Es un poema cortito sobre una espada, un guerrero ¿vikingo quizás? y un confuso sueño. Termina diciendo: anoche maté a un hombre en Brunanburth.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Lo terminé de leer, creo que con buena entonación . Gonzalo me dijo - Gracias, gracias, a ver... y me hizo un ademán amable, para que le entregara el libro. Piensa leerlo mientras maneja. Vamos rápido, pero no &lt;/em&gt;tan &lt;em&gt;rápido.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Abro el libro por la mitad. Matías no me dice nada. Es un poco imprudente, lo sabemos los dos, pero señalarlo estaría de más. Por eso somos amigos, supongo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Las hojas las voy moviendo hacia la derecha. Llego a "El remordimiento". No es de mis favoritos, pero lo conozco perfectamente. Habla de pecados, de arrepentimiento, de olvido. De Leonor, su madre. Del arriesgado y hermoso juego de la vida. Del arte que entreteje naderías. Termina diciendo: Siempre está a mi lado/ la sombra de haber sido un desdichado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Y hacia abajo tenemos el mar, desencajado. Lee el poema. Le comento que a Borges no le gustaba tanto este poema, que lo sentía seguramente muy cursi. Le cuento de la gente que me dice: ¿Te gusta Borges? a mí me encanta: él escribió mi poema favorito. Y yo asiento con curiosidad, esperando con sincero interés, queriendo oír más. Y el poema favorito de esta gente es "Instantes". María Kodama ha intentado con tesón borrar la existencia de ese poema apócrifo. Con igual tesón que a Susana Bombal, Cecilia Ingenieros o a Estela Cantó de la memoria de Georgie. Una cadena falsa atribuye este poema Instantes -este sí increíblemente cursi- a Borges. Le cuento como ese "poema", llamado "Instantes" consiste en el reflejo perverso del poema que acabamos de leer. -Algo muy borgeano si uno lo piensa, porque, como bien sabés, le fascinaban y al mismo tiempo le horrorizaban los espejos. - "Los espejos y la procreación, que multiplican la realidad", acotó virtuosamente Matías. – Exacto. Bueno, el caso es que la leyenda dice que supuestamente Borges al escribirlo está a punto de morir -confiesa al final del poemita tener ya ochenta y cinco años- y en resumen se arrepiente de no haber sido feliz. O más feliz, no sé. De no haber hecho muchas cosas, cosas inexplicables al estilo de: correr &lt;em&gt;más riesgos, contemplar más atardeceres, comer más helado y menos habas&lt;/em&gt; ¿? ¿Te podes imaginar? Una venganza muy democrática, ¿no creés?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Le advierto a Matías que no tenemos gasolina, que tenemos muy poca. Él se lo toma con su buen humor habitual, un humor cuyo mejor combustible es precisamente este tipo de miserias.- &lt;em&gt;Per&lt;/em&gt; &lt;em&gt;aspera ad astra&lt;/em&gt;, Gonza; me dice, riendo y mintiendo en el fondo. Ya estamos obviamente muy atrás de la última gasolinera, así que tenemos que seguir sin más, hasta el final. Además ya se va acabar la tarde. -Claro así, ahí vamos, al final. Pasamos por el Palmarcito. La perla.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Talhuashashuapa. Xcsicio, Sihaupilapa, Pancoyo, Apancoyo, Santa María Mizata. -Ya vamos a llegar a Acajutla., -me dijo Gonzalo. - A Brunanburth, respondí riendo. Gonzalo sonríe como si estuviera pensando lo mismo que él y me vuelve a pedir el libro, le da vuelta a las hojas y misteriosamente, aparece el mismo poema que yo había leído anteriormente. La poesía, por supuesto, se lee en voz alta.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Llegamos a una gasolinera. Lo celebramos como si hubiéramos descubierto América, esas Indias equívocas. ¿Conoces los Cóbanos, Matías? - No. ¿Pero se parece a Salinitas, o no? -No, no Matías- respondí- son lugares totalmente distintos, completamente. - Yo digo porque está a la par , repusó Matías –A la larga todo está a la par de todo. - repusé yo como un loro maligno.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;-¿Vamos a los Cóbanos? - me preguntó afablemente Gonza. Entramos a un parqueo, en el que parecía que toda Centroamérica estaba presente. Ahí, ese hormiguero de sexo saciado y de tiempo licuado: todos los hijos de la tierra, todo el florido resultado de la conquista cruenta y la independencia falsa y el mestizaje porque sí, porque que alguien tenía ganas. Mucha gente.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Gonza, no le va a gustar lo que le voy a decir – Por favor,-le respondí. – Ya estamos acá Gonzalo, sin duda alguna hemos arribado, a “el Majahual de Occidente”. (Nos damos entonces un tiempo teatral para ver a los lados – y vernos cada cierto tiempo las caras con una sonrisa boba incorporada a propósito - como si recién llegaramos a un lugar donde pasó un ciclón y ese ciclón fuese un chiste enorme que solo nosotros entendemos: donde sea vemos muchísima gente, la mayoría bañándose con ropa, riéndose, niños llorando probablemente con ganas de cagar)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;- Te creo. Pero fíjate. ¿Ves donde termina esta playa?; ahí bordeando tiene que haber menos gente.&lt;br /&gt;Intentamos bordear la playa, caminando entre las piedras, - Matías estaba descalzo- y encontramos al otro lado una mucho menos llena. Era divertido, porque mientras sorteábamos el camino de piedras no podíamos saber qué nos esperaba y las olas casi nos botaban por ratos. Pero cada vez que completábamos el rodeo, se divisaba una playita menos llena. Unas seis personas, un poco de basura. Creo que bordeamos unos seis montículos rocosos, pero no sentimos el tiempo, al menos yo no. Arribamos entonces a la más pequeña y solitaria de todas las playas, y esta sí, parecía virgen. &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Eran las cinco de la tarde y aún flotaba un sol tenue y tristón.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Luego de felicitarnos como si hubiéramos alcanzado la gloria eterna, de abrazarnos como bobos y reírnos sinceramente y confirmarnos uno tras otro, por turnos, durante un tiempo considerable, lo audaces e inteligente que éramos, nos sentamos frente al mar. Solo hasta entonces fue que Matías me confesó que caminar descalzo por esas piedras porosas había sido un &lt;em&gt;vía crucis&lt;/em&gt;. Así me dijo. Me dio un poco de tristeza, de la mala, porque me sentí egoísta. Luego, inspeccionamos el lugar y no tardamos en descubrir más problemas en el paraíso. Atrás de la arena había una construcción abandonada. Maleza encima de muros derruidos y de pilares sin paredes, de boquetes de aire y de ladrillos. Ruinas. No ruinas arqueológicas, no ruinas de alguna civilización colonial o precolombina. Apenas ruinas de una modesta construcción moderna. Ruinas del presente. Quizás un centro de vacaciones para trabajadores de algún sindicato, completamente abandonado.&lt;br /&gt;Otra cosa nos llamó aun más la atención y terminó de sosegar nuestro entusiasmo: del centro exacto de la piedra que bordeamos salía un tubo, un tubo enorme. Pensamos, un poco asqueados, que podría ser de aguas negras. Era un tubo grueso- como la cañería del lavamanos de un gigante- que se adentraba por lo menos unos quinientos metros, primero visiblemente y después parecía hundirse o truncar. Quién sabe. Matías aventuró que podría ser de una fábrica. Me pareció una incoherencia, no hay industrias por ahí que yo sepa, al menos no todavía. Decidimos, de todas maneras, meternos al mar. Yo no tenía traje de baño, así que opté por hacerle un ruedo a mis pantalones y probar. Matías llevaba un short que había comprado en el camino. Descubrió, entre avergonzado y risueño, que jamás le iba a quedar, que era muy pequeño. Decidió cambiármelo por mis pantalones. Hicimos el trueque. Me dijo, que por supuesto, me lo regalaba. Entramos al agua.&lt;br /&gt;Desde el principio, no se nos escapó otro hecho que no por real, era menos preocupante: el agua estaba anormalmente caliente, lo más parecido a una sauna. Luego nos dimos cuenta a la vez, que bajo el agua, en toda la superficie habían rocas, eso sí, al menos todas lisas. Mientras nos adentrábamos fuimos convenciéndonos de que habían piedras incluso muy lejos de la playa, por lo que nos hicimos la idea de que por más que avanzáramos, siempre tendríamos que estar más o menos en cuclillas. Yo ya estaba bastante adentro del mar, pero incluso ahí, si quería ponerme de pie, parecía estar caminando sobre las aguas. Matías iba un poco atrás y en un momento en que me tenía más cerca, me gritó. -Gonza ya sé porque está tan caliente. - ¿Por los desechos tóxicos de ese tubo?, dije intentando adivinar con torpeza. -No, no; por las piedras. La cosa es así, Gonza, ponga atención: Cuando la marea estaba baja, todas esas piedras estaban al descubierto. El sol las calentó toda la tarde, es decir, en los precisos momentos en que sus rayos caen con más fuerza. (Me iba explicando y yo me reía, aunque no fuera cómico) Por lo tanto, al subir la marea, y al ser este espacio tan cerrado,- al tratarse de una especie de bahía minúscula-, todo el calor se traspasó de las piedras al agua. Como un hielo, pero al revés. (Yo seguía sonriendo, feliz o fingiendo serlo, pensando que no le faltaba razón) -La energía no se pierde, solo se transforma, - dijo para concluir, pero ya no lo noté muy convencido, lo dijo un poco como admitiendo que citar una ley de la termodinámica era más bien idiota.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El atardecer duró más de lo que esperábamos. No había nada más que hacer que sumergirse y sentirse vivos entre tanto silencio. Así que seguimos chapoteando, en esa playa secretamente contaminada y secretamente caliente, chapoteando, levitando en ese secreto mar de piedras. &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;Otros, cuentan que ven un túnel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese preciso momento mi madre a la luz de unas linternas, (devastada de antemano, la pobre), se abría espacio entre una veintena de curiosos y reconocía -entre unos hierros retorcidos, entre ruinas del presente- mi cuerpo y el de Gonzalo. Tirados, al margen de la carretera. Casi llegando a Acajutla.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-3743392809616961974?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/3743392809616961974/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=3743392809616961974' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/3743392809616961974'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/3743392809616961974'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2010/12/anoche-mate-un-hombre.html' title='Anoche maté a un hombre'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-5378952519321323880</id><published>2010-08-16T14:11:00.000-07:00</published><updated>2011-08-23T23:36:30.329-07:00</updated><title type='text'>El horror de los espejos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Todo el que haya leído aunque sea superficialmente a Borges, estará al tanto de que su obra está conformada por iterativas obsesiones, que ni siquiera son muchas. Desplegadas: Un tigre que le robó muy a sabiendas a Blake (pero el de este es de fuego y el de Borges amarillo como el oro); un laberinto que puede ser una ciudad o una esfera o un jardín e incluso una línea recta; los sueños omnipresentes de los cuales la literatura es su expresión mas consciente y preferida; la espada y el puñal que ansían causar la muerte por sí mismos y que confieren valentía a las batallas o duelos ya sean antiguos o nuevos, de patricios o plebeyos, de castillo o de arrabal. Y también los espejos, que multiplican la realidad y por ello son aborrecibles. Por todos estos temas, tan heterogéneos y a primera vista caprichosos, es que resultan casi risibles las múltiples declaraciones de Borges acerca de que su obra era completamente &lt;em&gt;autobiográfica&lt;/em&gt;. Pasó leyendo la mayor parte de su vida y lo que escribió fue en buena parte literatura fantástica. ¿Cómo pueden ser todo estos temas - recapitulando: tigres, laberintos, sueños, espadas, puñales y espejos- &lt;em&gt;autobiográficos&lt;/em&gt;? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Una de las intuiciones mas asombrosas de quien se acerca a ese alegre precipicio que es la obra de Borges, es la posibilidad de entenderla simbólicamente. (No alegóricamente, como haría un escritor de fabulas o un escritor comprometido, especies que Borges se divertía en equiparar y se apresuraba a rechazar; es muy difícil percibir en él algo parecido a una moraleja, algún texto con intenciones de aleccionar o moralizar.) Sin embargo, es el mismo Borges, quien, misteriosamente, veladamente pareciera querernos llevar por esta interpretación simbólica: &lt;em&gt;Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo&lt;/em&gt;. &lt;em&gt;A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de provincias, de reinos, de montañas, de bahías, de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros, de caballos y de personas. Poco antes de morir, descubre que ese paciente laberinto de líneas traza la imagen de su cara. Epilogo de El Hacedor J. L. B.&lt;/em&gt;&lt;em&gt; &lt;/em&gt;Seguir esta pista – y otras, pero con esta basta- implica entrar en las frías aguas del subconsciente y quizás hacer un poco de psicología intuitiva y barata. Habrá que escarbar un poco en la vida personal de un hombre demasiado noble; habrá que hilar hechos de su vida con frases aisladas de su obra. Quizás la única excusa válida sea que para este hombre vida y literatura siempre fueron la misma cosa. En todo caso, enterados de los medios, veamos si hay un fin que los justifique.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;El amenazado&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Para nadie es un secreto la problemática relación de Borges con las mujeres. Problemática no en el sentido visceral, conflictivo, a lo Dostoievski; sino en su excesivo platonismo, en la distancia insalvable que había entre la adoración que brindaba a las mujeres y lo que ellas en realidad querían de él. Es casi un lugar común la acusación a Borges de ser muy frío, de ser un escritor puramente cerebral, casi matemático, un poeta que no poetiza sobre el amor. A Borges le sorprendía – y le dolía un poco- esta acusación, que consideraba injusta. Se quejaba de que había pasado su vida pensando en mujeres. O mas explícitamente: “Desde que tengo memoria, siempre estuve enamorado de alguna mujer.” En realidad, quien lo lee mejor, se da cuenta que se trata de una verdad redonda y que aquellos prejuicios son infundados: las mujeres y las alusiones sentimentales abundan en toda su obra. Otra cosa es el pudor, que le impide complacer a la “canalla sentimental”, caer en la cursilería. Aunque por ratos la roza, como cuando dice: &lt;em&gt;Yo, que tantos hombres he sido, no he sido nunca / aquel en cuyo abrazo desfallecía Matilde Urbach.(El Hacedor&lt;/em&gt;) O en &lt;em&gt;El amenazado&lt;/em&gt;, quizás su poema de amor más angustioso, en el que empieza diciendo: &lt;em&gt;Es el amor. Tendré que ocultarme o que huir&lt;/em&gt;. Y cierra: (&lt;em&gt;Esta habitación es irreal; ella no la ha visto.) /El nombre de una mujer me delata. /Me duele una mujer en todo el cuerpo. (El oro de los tigres) &lt;/em&gt;Mujeres y Borges enamorados abundan: el amor primerizo de Concepción Guerrero, Estela Cantó (a quien le dedico el Aleph: quizás el mas grande cuento de amor que existe, aunque quizás haya resistencia a admitirlo) Elsa Astete, que fue su novia y muchísimos años después su esposa, Susana Bombal, María Esther Vásquez, los bellísimas dedicatorias de los libros a María Kodama, de un Borges que a los ochenta aún era poeta y aún estaba enamorado.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;La palabra prohibida&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Para resumir la situación: mujeres hay bastante, lo que no hay es sexo. Esto es algo que siempre ha intrigado –quizás demasiado suspicazmente- a críticos y lectores: la renuencia de Borges a incluir sexo en su obra. Un hombre para el cual la historia, la literatura, el tiempo, el espacio y los millones de seres humanos que existen y existirán eran inseparables, formaban una sola amalgama abrumadora; un hombre que siempre se planteó sopesar el universo y que tenía la firme sospecha -¿temor?- de que podíamos entenderlo... ¿no podía considerar el sexo?&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Lo primero que habría que inferir: de ninguna manera se trata de una ausencia casual. “&lt;em&gt;En una adivinanza sobre el ajedrez. ¿Cuál es la única palabra prohibida? Reflexioné un momento, repuse: La palabra ajedrez.” El jardín de los senderos que se bifurcan. 1941. J.L.B. &lt;/em&gt;Al amor Borges lo alude directamente, sin rodeos. En una alusión simbólica a el sexo. ¿Cuál sería la única palabra prohibida?Podemos decirle acto generativo, podemos hablar de sus propiedades, de sus consecuencias. Pero no podemos decir sexo.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;La cosa horrible&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Son contadas ocasiones en que Borges se refiere, de una manera más o menos explicita al sexo. Excepciones que confirman la regla, en las que al parecer, se confiesa, y deja ver que tal como se sospecha no es que le parezca un tema trivial o fútil. Es, mas bien, un tema terrible que prefiere no nombrar directamente. Emma Zunz, archiconocido cuento del Aleph (1949), trata de una venganza, donde su hechor, mediante un intrincado y complejo mecanismo persigue matar a cierto tipo, asegurando su impunidad. Parte del plan exige tener sexo, para simular que ha sido violada. Y entonces Borges nos cuenta que Emma: "&lt;em&gt;Pensó (no pudo no pensar) que su padre le había hecho a su madre la cosa horrible que a ella ahora le hacían. Lo pensó con débil asombro y se refugió, en seguida, en el vértigo." &lt;/em&gt;Bioy Casares, el amigo imperturbable de Borges, cenaba tres a cuatro veces por semana con Georgie. Invariablemente iba registrando sus conversaciones en el diario personal que llevó ¡por cuarenta años!.Y nos cuenta ahí: "Para Borges el sexo es sucio. Por mucho tiempo me dejé engañar, porque entendía que lo excluía, en literatura, por un expediente fácil, socorrido y un poco necio. No; esa burla oculta, con alguna vergüenza de que lo tomen por mojigato, un violento rechazo. La obscenidad le parece una culpa atroz: puta no es la mujer que cobra, sino la que se acuesta." (“Borges”, 29 diciembre 1972, p. 1458). &lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;La inmortalidad y sus hijos&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;“Para uno de esos gnósticos, el visible universo era una ilusión o (más precisamente) un sofisma. Los espejos y la paternidad son abominables (mirrors and fatherhood are hateful) porque lo multiplican y lo divulgan” Tlon Uqbar Orbis Tertius, JLB, Ficciones, 1944. &lt;/em&gt;Si Borges le tiene miedo –horror es la palabra mas adecuada- al sexo, en parte es por su pudor y elegancia, por que lo ve como algo obsceno. Pero también porque lo puede perpetuar. Borges a diferencia de la gran mayoría de los hombres, la idea de cesar, de terminar, de ya no ser, le parece benigna, casi un regalo. Lo que le aterra es la inmortalidad, la posibilidad de la inmortalidad. Alguna vez dijo: "Es común que amenacen siempre de muerte. La verdadera amenaza sería la inmortalidad." Varias veces dijo respecto a su muerte: "Yo tengo la esperanza grandiosa de morir eternamente, de morir en cuerpo y alma…quiero que Jorge Luis Borges sea olvidado. Me aterra la posibilidad de la inmortalidad: todas mis esperanzas están cifradas en la mortalidad definitiva, en desaparecer de una vez y para siempre” Del terror a la inmortalidad, es de donde derivan naturalmente otras fobias. Primero, a la paternidad. Y de la paternidad al sexo. ¿Un hijo no es acaso una ramificación del cuerpo en el espacio, una ramificación de la identidad? Borges no creía en Dios, no le asustaba que después hubiera cielo o infierno, le parecía improbable. Pero sí que le preocupaba no poder morir de cuerpo, dejar una parte de sí. En la nada había cifrado todas sus esperanzas. ¿Por qué condescendió entonces a dejar una obra tan importante y memorable, que a larga es una forma de perdurar? Quizás porque creía que la literatura era un sueño, y prefería contaminar de sueño la realidad, que viceversa. No le importaba ser un soñador, no creía que existiera él como soñador, en todo caso alguien lo estaría soñando. Mientras todo siguiera así, la vida era soportable y la literatura el único territorio posible.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;El horror de los espejos&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;Arribo, ahora, al inefable centro de mi relato&lt;/em&gt;: La cópula y los espejos son abominables. Ambos multiplican la realidad. Ergo, para Borges, los espejos &lt;em&gt;también&lt;/em&gt; son el sexo.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;Los espejos (fragmento)&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;Yo que sentí el horror de los espejos no sólo ante el cristal impenetrable&lt;/em&gt;… Infinitos los veo, elementales ejecutores de un antiguo pacto, &lt;em&gt;multiplicar el mundo como el acto generativo, insomnes y fatales&lt;/em&gt;. &lt;em&gt;Prolonga este vano mundo incierto&lt;/em&gt; en su vertiginosa telaraña;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;em&gt;Al espejo (fragmento)&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;¿Por qué persistes, incesante espejo? Eres el otro yo de que habla el griego y acechas desde siempre…. &lt;em&gt;El hecho de no verte y de saberte te agrega horror, cosa de magia que osas multiplicar la cifra de las cosas &lt;/em&gt;que somos y que abarcan nuestra suerte. Cuando esté muerto, copiarás a otro y luego a otro, a otro, a otro, a otro… «La rosa profunda», Obras Completas,Buenos Aires, Emecé, 1989, vol. II, pág. 110. &lt;a href="http://cvc.cervantes.es/actcult/borges/elementos/default2.htm"&gt;&lt;/a&gt;Fanny, la ama de llaves y persona de confianza de Borges por décadas y décadas asegura que el señor de la casa, murió virgen. Así que quizas tambien por eso “&lt;em&gt;El hecho de no verte y de saberte te agrega horror&lt;/em&gt;…” Es una interpretación casi arbitraria y pretende ser lúdica. No se quiere decir que donde se lee espejo hay que suplantar y leer sexo. Sería estúpido pretender que ese fuera el único y burdo significado de los espejos.Por definición reflejan &lt;em&gt;cualquier cosa&lt;/em&gt; y por lo tanto debieran tener muchísimas interpretaciones. Entre ellas, el concepto de &lt;em&gt;doppelganger&lt;/em&gt; que tanto interesaba a Borges. (“El otro Borges”) También el hecho de que un espejo puede revelar nuestro verdadero rostro, con nuestras regiones oscuras, nuestros temores y nuestras miserias inconfesables, un poco como el retrato de Dorian Gray. Y al tratarse de un espejo que refleja, Borges nos insinúa que podría ser que no fuéramos Dorian Gray, sino que fuéramos &lt;em&gt;nosotros&lt;/em&gt; el retrato corrupto y envilecido de Dorian Gray. Solo señala que quizás, sus alusiones a los espejos eran una forma de explicar sus fobias a la inmortalidad, a la procreación y al sexo. Hace –quizás- algún sentido. Edwin Williamson - el mejor biógrafo de Borges- desentraña otros símbolos autobiograficos: nos dice que el puñal trapero viene a ser su padre – un mujeriego, calavera, anarquista - y que la espada es la madre- católica, que representa una tradición de glorias militares y terratenientes , lo mejor de la sociedad criolla argentina- . Borges por otra parte fue un aristócrata de clase media ¿? , “un modesto anarquista” y un ateo obsesionado con la idea de infinito. A su modo, puñal y espada. La obra más importante de la literatura en español entendida como un enorme acertijo, como un mapa críptico, ¿no es fascinante acaso? Si le parece así a quien lee esto, le sugiero que intente descifrar que es el laberinto. O el tigre, el poderoso y fatal tigre. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-5378952519321323880?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/5378952519321323880/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=5378952519321323880' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/5378952519321323880'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/5378952519321323880'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2010/08/el-horror-de-los-espejos.html' title='El horror de los espejos'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-9104699483533691387</id><published>2010-08-10T00:02:00.000-07:00</published><updated>2011-01-12T13:58:25.777-08:00</updated><title type='text'>The inception: Borges , Cervantes y el sueño dirigido</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Fui a ver The inception un lunes. El fin de semana lo había utilizado – sabiamente, sanamente, santamente- en leer las Obras completas de Borges, en realidad dos tomos.. del año xxxx al año xxxx. Ver con la influencia borgeana a cuestas – y con un tomo aún en las manos: la poesía es portátil y breve, se puede leer hasta en medio del tráfico- una película que ha sido catalogada como &lt;em&gt;the first borgesian action film&lt;/em&gt; fue, por lo tanto, una mezcla de grata sorpresa y de coincidencia inquietante. De esas -que muy a tono con la película- hacen que dudes un poco de la realidad.&lt;br /&gt;Borges decía que la literatura no es nada más que un sueño dirigido. También que la realidad es siempre anacrónica. No era una simple &lt;em&gt;boutade&lt;/em&gt;, lo sospechaba fuertemente. Era un genio que a fuerza de ser escéptico dudaba de la misma realidad. Y dudaba, porque en el &lt;em&gt;arte que entreteje naderías&lt;/em&gt;, encontraba una explicación sino convincente del mundo, al menos definitivamente inquietante y bella. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El otro Borges &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Me halagó constatar que Nolan no solamente hizo la película acordándose de pasada de Borges, o como rindiéndole un tributo discreto y disfrazado, sino que hizo la película a su medida, un poco dedicándosela entera, para que Georgie la disfrutara. Parafraseando a cierto crítico literario, no sé si es la película que Borges hubiera aceptado dirigir, pero podemos aventurar que si le hubiera gustado verla.&lt;br /&gt;Buena parte de las obsesiones borgeanas están ahí. Los espejos y su terror multiplicado -que además pueden revelar nuestro verdadero rostro-; las ciudades, que son laberintos rotos; la sensación o la intuición casi intolerable del infinito; la abolición del tiempo y el espacio; la abolición de la memoria por el olvido. Pero sobre todo, la porosidad de los sueños: Chuang Tzu que sueña que es una mariposa y al despertar no sabe a ciencia cierta si es Chuang Tzu que ha soñado ser una mariposa o si es una mariposa que está soñando que es Chuang Tzu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;We are sudamerican writers&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Christopher Nolan estudió literatura, y aunque en cierta entrevista adscribe inaceptablemente a Borges como parte del realismo mágico -lo cual señala la frivolidad y profusión de clichés con que se enseña la literatura latinoamericana en las universidades de EEUU- no hay duda que lo leyó bien. También los guionistas de la aclamada serie Lost se inspiraron en la novela La invención de Morel, del argentinísimo Bioy Casares, el guapo, culto y atildado discípulo de Borges: un Robin sin las dificultades para escribir novelas y conseguir mujeres y pasarla bien en una Buenos Aires Gótica, que tenía su complejo y tímido mentor. Así, parece que los norteamericanos han comenzado hace rato a buscar inspiración en nuestra gran literatura para después dejarnos boquiabiertos. Un poco como el café guatemalteco que te venden en el McDonald’s. ¿Qué más da? Es muy bueno y se agradece.&lt;br /&gt;Mario Vargas Llosa señala muy acertadamente que Borges sospechaba – sospechar es un decir- que Latinoamérica no existía. Que se trataba de una tierra de nadie: situada entre la pintoresca barbarie y la civilización que no llega nunca; un limbo atemporal, un sueño intermitente, quizá un poco como Pedro Páramo, un desierto poblado de fantasmas. (No deja de ser curioso que a el personaje de Di Caprio en la pelicula, un tipo al que sus parientes le piden que "vuelva a la realidad", un tipo que no puede pisar un pie en territorio norteamericano -pero por lo visto tampoco europeo, territorio civilizado o desarrollado en general- porque lo encarcelan inmediatamente, un tipo perseguido por corporaciones y gobiernos que ya solo puede frecuentar sueños y ocupaciones ilegales, que está obsesionado con "regresar" al mundo, como si estuviera fuera del planeta, en fin, no deja de ser curioso que luego de una mision fallida, declare resignado y burlón que piensa continuar su no existencia en Buenos Aires) &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;De ese material difuso, de ese cementerio del futuro, de esas brumas entre finiseculares y apocalípticas, surge la gran literatura latinoamericana. De estos jirones de sueños, Nolan realiza su sueño dirigido que algunos críticos -quizás demasiado entusiastas- ya califican de “milagro”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Sueña Christopher Nolan&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos del cine y German Rosa agarró mi tomo y me leyó estos versos finales, del poema&lt;em&gt; Sueña Alonso Quijano:&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El hombre se despierta de un incierto&lt;br /&gt;Sueño de alfanjes y de campo llano&lt;br /&gt;Y se toca la barba con la mano&lt;br /&gt;Y se pregunta si está herido o muerto.&lt;br /&gt;¿No lo perseguirán los hechiceros&lt;br /&gt;Que han jurado su mal bajo la luna?&lt;br /&gt;Nada. Apenas el frío. Apenas una&lt;br /&gt;Dolencia de sus años postrimeros.&lt;br /&gt;El hidalgo fue un sueño de Cervantes&lt;br /&gt;y don Quijote un sueño del hidalgo.&lt;br /&gt;El doble sueño los confunde y algo&lt;br /&gt;Está pasando que pasó mucho antes,&lt;br /&gt;Quijano duerme y sueña. Una batalla:&lt;br /&gt;Los mares de Lepanto y la metralla. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Estos versos, quizás condensan el argumento y el pathos de toda la película y también son la clave de su atractivo. Alonso Quijano, un viejito condenado a los aburridos y yermos parajes de la Mancha, a fuerza de leer novelas de caballería, sueña con restablecer ese noble ejercicio de las armas y a la orden de los caballeros andantes. Pero entonces, en su casa, acompañado solo de los reumas y los dolores de la vejez y por el frío que se cuela por la ventana, vuelve a soñar. ¿Y adonde va a parar? : Despierta en un mar encrespado y nocturno, flotando en agua oscura y cayendo agua fría del cielo, esquivando cortas y filosas espadas de musulmanes; escenario mucho más irreal y fantástico que las llanas y vulgares tierras de La Mancha. La realidad -el sueño primigenio- aún más terrible e irreal que los que le siguen, que los que suceden simultáneamente en planos donde el tiempo es relativo. Alonso Quijano no solo es el Quijote, también es Cervantes, y en el momento en que Quijano delira en su cama con el barbero y el cura a cada lado, El Quijote se estrella contra un molino de viento. Y Cervantes en este momento quizás esta preso. O quizás está perdiendo su mano. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Ni siquiera soy polvo&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Quiera Dios que un enviado restituya&lt;br /&gt;a nuestro tiempo ese ejercicio noble.&lt;br /&gt;Mis sueños lo divisan. Lo he sentido&lt;br /&gt;a veces en mi triste carne célibe.&lt;br /&gt;No sé aún su nombre. Yo, Quijano,&lt;br /&gt;seré ese paladín. Seré mi sueño.&lt;br /&gt;¿A mi brazo? Mi cara (que no he visto)&lt;br /&gt;no proyecta una cara en el espejo.&lt;br /&gt;Ni siquiera soy polvo. Soy un sueño&lt;br /&gt;que entreteje en el sueño y la vigilia&lt;br /&gt;mi hermano y padre, el capitán Cervantes,&lt;br /&gt;que militó en los mares de Lepanto&lt;br /&gt;y supo unos latines y algo de árabe...&lt;br /&gt;Para que yo pueda soñar al otro&lt;br /&gt;cuya verde memoria será parte&lt;br /&gt;de los días del hombre, te suplico:&lt;br /&gt;mi Dios, mi soñador, sigue soñándome.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Alonso Quijano, es apenas un personaje que sueña Cervantes, que &lt;em&gt;ni siquiera es polvo&lt;/em&gt;. Nos conmueve al enloquecer por leer tanto y soñar que es El Quijote y transformarse en él. La locura dirigida –¿ la utopía, quizás?- es una forma de sueño. Un sueño dirigido es literatura. O cine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Precocidad e incontinencia.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borges era un miniaturista. Nunca escribió una novela. Le parecía que era absurdo gastar 600 páginas por un argumento que puede resumirse en unas cuantas frases y tener el mismo impacto y con suerte, deslumbrar al lector. Además, sabía que el olvido es implacable, así que le parecía un desperdicio escribir centenares de palabras que nadie recordaría o de las que recordarías apenas generalidades. Prefería contar algo sustancioso con unas cuantas frases o versos contundentes, que terminaron siendo miles. Los finales de sus cuentos suelen ser asombrosos, perfectos; en los últimos párrafos la acción o la solución se precipitan y se da una vuelta a la tuerca que nos suele dejar desgarrados y felices.&lt;br /&gt;El final de The inception dura unos cuarenta y cinco minutos. Prácticamente todos los minutos anteriores solo sirven para brindarnos los insumos necesarios para explicar ese grandioso y en apariencia complejo final. La debilidad de Nolan es por lo visto la incontinencia. Al igual que en The Dark Knight, unos veinte minutos menos no le caerían mal. No le vendría mal aprender de lo sucinto y breve de su inspiración literaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Al margen&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al ver The Inception, uno intuye que el cine tal cual lo conocemos, está extenuado y exprimido y que ya ha llegado a sus límites técnicos y narrativos. Es decir: un teatro sin actores presentes en una experiencia audiovisual no interactiva. Combinados los avatares del juego de video, con la tecnología de tercera dimensión y los avances digitales, podrían conspirar para que cada quien que vaya al cine vea una película distinta y así nos podamos aislar y perder definitivamente del mundo exterior, como en realidad todos quisiéramos. Un poco como los cines sensibles del &lt;em&gt;Brave New World,&lt;/em&gt; una tecnología que permite “sentir cada uno de los miles de pelos de la alfombra de oso” Imaginarse las inevitables posibilidades eróticas. Como se insinúa claramente en Avatar y escuetamente en esta película, los pioneros de la realidad virtual son los militares. Ya en Irak, la guerra ha sido para algunos soldados norteamericanos un sofisticado video juego y sus contrincantes, simples objetivos, lucecitas no menos irreales. Solo el sofocante calor y las bombas chiitas siguen siendo lastimosamente reales. Pero esto es al margen.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;¿Hay un fin en la trama?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;La trama&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Las migraciones que el historiador, guiado por las azarosas reliquias de la cerámica y del bronce, trata de fijar en el mapa y que no comprendieron los pueblos que las ejecutaron.&lt;br /&gt;Las divinidades del alba que no han dejado ni un ídolo ni un símbolo.&lt;br /&gt;El surco del arado de Caín.&lt;br /&gt;El rocío en la hierba del Paraíso.&lt;br /&gt;Los hexagramas que un emperador descubrió en la caparazón de una de las tortugas sagradas.&lt;br /&gt;Las aguas que no saben que son el Ganges.&lt;br /&gt;El peso de una rosa en Persépolis.&lt;br /&gt;El peso de una rosa en Bengala.&lt;br /&gt;Los rostros que se puso una máscara que guarda una vitrina.&lt;br /&gt;El nombre de la espada de Hengist.&lt;br /&gt;El último sueño de Shakespeare.&lt;br /&gt;La pluma que trazó la curiosa línea: &lt;em&gt;He met the Nightmare and her name he told&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;El primer espejo, el primer hexámetro.&lt;br /&gt;Las páginas que leyó un hombre gris y que le revelaron&lt;br /&gt;que podía ser don Quijote.&lt;br /&gt;Un ocaso cuyo rojo perdura en un vaso de Creta.&lt;br /&gt;Los juguetes de un niño que se llamaba Tiberio Graco.&lt;br /&gt;No hay una sola de esas cosas perdidas que no proyecte ahora una larga sombra y que no determine lo que haces hoy o lo que harás mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poema ya es bastante categórico, pero desarrollare brevemente la idea: La trama de The Inception en apariencia toma prestada una historia muchas veces contada: la del hijo al que su padre exitoso no quiere bastante, el hijo que siente temor, admiración sin límites y odio apenas disimulado a su padre. Entre kafkiano y edípico. A mí me parece que usando esto como pretexto, Nolan quizás intenta contar otra historia, que tal vez alude a esta otra obsesión borgeana: a su creencia que existen fechas secretas de la historia, mucho más discretas y usualmente invisibles. La fecha esencial no es la de la derrota de Stalingrado, sino cuando Hitler no es aceptado en cierta escuela de arte y pasa de ser un aspirante a pintor, a ser el rencoroso antisemita que ordena el holocausto y quiere formar un imperio que dure mil años. El aleteo de una mariposa en New York puede provocar un tifón en Pekín. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Quizás el ejemplo no es el mejor; me parece gráfico. En The inception, no importa tanto la historia de la relación padre e hijo, sino que la de la fecha secreta –casi atemporal- y las motivaciones invisibles por las cuales un imperio se desmorona. No tanto el hecho en sí, si no el placer de contemplar lo azaroso, arbitrario, fútil de cualquier hecho y las gigantescas consecuencias que conlleva, por imperceptible y nimio que sea. Pero las cosas que&lt;em&gt; proyectan una enorme sombra &lt;/em&gt;que Borges enumera en su poema son mucho más elocuentes: la lista incluye un sueño de Shakespeare y a un personaje literario, Alonso Quijano, soñando que puede ser otro personaje literario. !Bueno, hasta a los juguetes de un niño! (¿Recuerdan cierto infantil girasol de papel al lado de cierto testamento en cierta caja fuerte, en cierto hospital improvisado, de cierto laberinto de cierto sueño, que era parte de otro sueño.... que era parte de otro.... etc, y que también era una película, que vimos usted y yo en algún momento reciente - ¿o quizas no tan reciente... ya estamos en el 2017? -- de nuestras perplejas vidas?) Harto elocuente en realidad. Al final de la película, el espectador debe imaginarse el ruido –el estrépito- de un imperio desmoronándose. Y a Georgie razonablemente satisfecho.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-9104699483533691387?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/9104699483533691387/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=9104699483533691387' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/9104699483533691387'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/9104699483533691387'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2010/08/inception-borges-y-el-sueno-dirigido.html' title='The inception: Borges , Cervantes y el sueño dirigido'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-7211026618862507341</id><published>2010-07-28T18:43:00.000-07:00</published><updated>2011-04-17T22:24:56.538-07:00</updated><title type='text'>Graffiti</title><content type='html'>son las 3 AM una ciudad fabrica insomnios y yo pienso en ti&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-7211026618862507341?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/7211026618862507341/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=7211026618862507341' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/7211026618862507341'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/7211026618862507341'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2010/07/graffiti.html' title='Graffiti'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-8074242005595535508</id><published>2010-05-05T23:42:00.000-07:00</published><updated>2010-11-04T19:10:45.639-07:00</updated><title type='text'>música popular</title><content type='html'>No nos encontraremos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y seremos las señales de humo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;difusas y sombrías y verdes&lt;br /&gt;No nos encontraremos&lt;br /&gt;(Yo no me corté el pelo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tu sí : y se te mira bellísimo así&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tan corto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esto poco que sé, lo sé por una foto)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No nos encontraremos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y viviremos mucho más, de eso no hay duda&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la muerte- esto es inaceptable-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;no será el final&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el final será el olvido enmascarado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;la vida y los rostros que voltean&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y a veces ven con ojos fijos,&lt;br /&gt;tan reales&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sin ver nada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;los rostros que voltean y los astros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que son apenas luces&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en medio:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;actos innobles, conversaciones bobas,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;música popular, música no tan popular&lt;br /&gt;música popular&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;actos innobles y mudanzas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;lecturas que ya no llevan a nada&lt;br /&gt;lecturas cuyo principal mérito&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;es la acumulación de escombros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y eso a veces es bello&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y a veces no&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi amor, si estuvieras conmigo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a principios de la decada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sería diferente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pero estamos en la vanguardia de la historia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y somos una avanzada de termitas que consumen&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;los instantes que ya no son profundos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el instante que es la eternidad de los pájaros&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que no conocen la ansiedad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ni el ansia de amor que no merece el nombre&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pasados ya los primeros cincuenta minutos&lt;br /&gt;de un jueves cinco de mayo,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;del año en que tampoco nos encontramos&lt;br /&gt;y en el que tampoco nos hundimos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de otro año mi amor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;en el que tampoco nos hundimos del todo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-8074242005595535508?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/8074242005595535508/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=8074242005595535508' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/8074242005595535508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/8074242005595535508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2010/05/musica-popular.html' title='música popular'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-5856943842014633269</id><published>2010-04-28T22:28:00.001-07:00</published><updated>2010-12-31T00:54:36.956-08:00</updated><title type='text'>Fácil</title><content type='html'>Quererte&lt;br /&gt;Hubiera sido tan fácil&lt;br /&gt;en estos tiempos.&lt;br /&gt;Porque quererme&lt;br /&gt;no hubiese sido&lt;br /&gt;un requisito&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;me habría conformado&lt;br /&gt;con interesante&lt;br /&gt;música cine libros&lt;br /&gt;Conversaciones.&lt;br /&gt;La iría pasando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos hablaríamos&lt;br /&gt;de tu de vos de ud&lt;br /&gt;a veces serios&lt;br /&gt;a veces tristes&lt;br /&gt;Pero no amargos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quererme&lt;br /&gt;hubiera sido tan fácil&lt;br /&gt;en estos tiempos&lt;br /&gt;porque quererla&lt;br /&gt;no hubiese sido&lt;br /&gt;un requisito.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-5856943842014633269?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/5856943842014633269/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=5856943842014633269' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/5856943842014633269'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/5856943842014633269'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2010/04/facil.html' title='Fácil'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-5856991487306907609</id><published>2010-04-26T23:54:00.003-07:00</published><updated>2010-12-31T00:58:32.171-08:00</updated><title type='text'>Destiempo</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Je fais souvent ce rêve étrange et pénétrant&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;D'une femme inconnue, et que j'aime, et qui m'aime,&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Et qui n'est, chaque fois, ni tout à fait la même&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;Ni tout à fait une autre, et m'aime et me comprend.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Verlaine&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si te hubiera conocido antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me hubiera enamorado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Sabes que hubiera hecho?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me lanzo de cabeza en un tornado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y encuentro la manera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;de hacerte reír&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tres de cada cinco veces&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y me dispongo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a aprender francés con diccionario&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y escribo versos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;como Verlaine mi amor como Verlaine&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Sabes que hubiera hecho?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consigo una beca y parto hacia el Japón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu me esperes o no, eso no importa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;yo te amo con locura&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LOCURA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por eso me vuelvo improbablemente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;experto en koans o en Gaudí&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que dicen por ahí ciertos tratados&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;conocía como nadie el alma japonesa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regreso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(de vuelta al ruedo católico)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y paradójicamente/ me vuelvo libertario&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estarías orgullosa de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo también lo estaría, descerebradamente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sin excusa alguna,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;sin excusa válida, sin excusa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si, si te hubiera conocido antes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habrías leído mi primer novela&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y me habrías acompañado a dejarla al correo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que sé yo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a una embajada&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y luego tan auténticamente felices&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por algo en realidad tan bobo, tan nimio&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;tan idiota:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¡han decidido publicarla!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que te hubiese amado con locura&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y me hubiese ganado un par de becas y&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;me hubiese converso católico&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y luego libertario y&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;me sentiría bien por ello y luego&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;escribiría mi primera novela&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;y entonces&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(la estupidez en general no tiene límites)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;alguien decidiría publicarla&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No habría manera que no estuviesemos juntos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin hijos quizás, lo concedo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pero al menos con gatos&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si, si te hubiese conocido antes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No habrían muerto mis gatos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Uno de ellos, mi favorito,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;se llamaba Voltaire)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El triste caso de Sid Vicious, por ejemplo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;que apenas vivió tres meses.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También tendría un grupo de rock&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-por diversión. solo por eso-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;llamado "Los Maquiavélicos absurdos"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo tocaría la guitarra, creo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;por que cantar imposible&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sueños si que tienen límites.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son lo único que tiene límites.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor es ilimitado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El vacío es ilimitado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta el olvido es ilimitado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Díganmelo a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero te he conocido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;apenas hace unas horas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no te miento, me esfuerzo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;pero en algún momento algo pasó&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-y hay que decirlo-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Verlaine&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gaudí&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Japón ¿?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cristo / Bob Dylan&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voltaire&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hayek&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;hoy por hoy&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;no estoy con humor para querer a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digo, quizás si te hubiese conocido mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo esto del tiempo es relativo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-5856991487306907609?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/5856991487306907609/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=5856991487306907609' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/5856991487306907609'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/5856991487306907609'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2010/04/destiempo.html' title='Destiempo'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-7566141462103097538</id><published>2010-03-20T22:40:00.000-07:00</published><updated>2010-12-23T00:38:54.686-08:00</updated><title type='text'>Charles Dodgson, estudiante</title><content type='html'>No se me ocurre nada más poético&lt;br /&gt;que dos jóvenes, con esa lucidez&lt;br /&gt;de vivir por primera vez&lt;br /&gt;de noche, estudiando matemáticas.&lt;br /&gt;Se besan de vez en cuando, se toman la mano&lt;br /&gt;Y creen que hay cosas más importantes&lt;br /&gt;Que multiplicar y dividir&lt;br /&gt;O sacar una derivada o un examen parcial,&lt;br /&gt;pero fingen que les importa:&lt;br /&gt;desprecian un misterio&lt;br /&gt;y glorifican otro&lt;br /&gt;(en la intemporal&lt;br /&gt;mañana, que ha tardado siglos en llegar&lt;br /&gt;sin particular asombro o sorpresa,&lt;br /&gt;aún serán jóvenes)&lt;br /&gt;El examen es tan importante y tan intrascendente.&lt;br /&gt;Se desean suerte, se ponen nerviosos.&lt;br /&gt;(No vivirán para siempre, pero no lo saben)&lt;br /&gt;Se consuelan, siempre se consuelan.&lt;br /&gt;Son unos actores magníficos.&lt;br /&gt;Los números llenan sus cromosomas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-7566141462103097538?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/7566141462103097538/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=7566141462103097538' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/7566141462103097538'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/7566141462103097538'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2010/03/charles-dodgson-estudiante.html' title='Charles Dodgson, estudiante'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-2016198126041299033</id><published>2010-01-27T22:08:00.000-08:00</published><updated>2011-08-24T00:13:09.211-07:00</updated><title type='text'>veterano de las guerras floridas</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"  style="BORDER-COLLAPSE: collapse;font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px" align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px; FONT-FAMILY: georgia; TEXT-ALIGN: center" align="justify"&gt;5&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px" align="justify"&gt;Si se pregunta ahora como ven y describen los maestros arqueros japoneses el tiro al arco, ese enfrentamiento del tirador consigo mismo, su respuesta parecerá más que misteriosa. Porque para ellos, el enfrentamiento consiste en que el arquero apunta a sí mismo –y sin embargo no a sí mismo- y que entonces talvez haga blanco en sí mismo –y sin embargo no en sí mismo- de modo que será al mismo tiempo el que asesta y el que es asestado, el que acierta y el que es acertado. O bien, para expresarlo en términos algo incómodos para los maestros arqueros: es preciso que el tirador pese a todo su hacer, se convierta en un centro inmóvil. Entonces surge lo último y lo más excelso: el arte deja de ser arte, el tiro deja de ser tiro, será un tiro sin arco ni flecha; el maestro vuelve a ser discípulo; el diestro, principiante; el fin, comienzo; y el comienzo, consumación.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center" align="justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;4&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px" align="justify" face="georgia"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px" align="justify"&gt;No cabe duda de que las hormigas cazan a las de otra especie y de que proceden con método. Cuando las hormigas cazadoras se proponen saquear alguna colonia próspera de las de la clase llamada &lt;i&gt;Formica fusca &lt;/i&gt;(naturalmente), no se ponen en busca de ellas desparramadas y en desorden, sino que por espacio de varias semanas se organizan formando grupos de espías y de exploradoras, las cuales salen todos los días y recorren el campo en diversas direcciones. Estas exploradoras regresan por la noche al nido y comparten lo que han visto, pues el grueso de las hormigas no sale hasta que las espías les comunican el hallazgo de algún nido (hormiguero) que en efecto pueda saquearse.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px" align="justify"&gt;En cuanto este ha sido descubierto, todas las hormigas efectúan una salida, disponiéndose a emprender la fechoría. La marcha por lo general se verifica ordenadamente, si bien suele originarse alguna confusión en el momento de empezar el saqueo. Los grupos de cazadoras se extravían y en cuanto les sucede cosa parecida, despachan exploradoras y permanecen completamente inmóviles, hasta que estas últimas han rastreado el camino que debe seguirse. Luego prosiguen la marcha para juntarse con las demás y robar las hormigas jóvenes de los hogares (hormigueros) atacados, cuya organización queda disuelta de este modo.&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px" align="center"&gt;3&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px" align="center"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px" align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px" align="justify"&gt;Cada día que despierto, que despierto, que despierto. Me desprendo con desgana de los últimos residuos de somnolencia y de la resaca de los sueños. Sueños que invariablemente no recuerdo pero que a veces trascienden en un mal sabor, debí haber soñado con alguna triste calle de infancia o con algún amor infinitamente cruel, una cara, una sonrisa, una estatua.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px" align="justify"&gt;Pero no, nunca recuerdo mis sueños, resulta increíble pero solo creo recordar dos sueños de mi vida o en mi vida o de la vida. Uno: por alguna sinrazón siniestra descendí a los infiernos y conocí al Otro, personificado en la momificada figura de Munra el inmortal. Edad aproximada, siete años. Recuerdo otro mucho más reciente,se trata de una visita larga e inquietante a un centro comercial, un centro comercial que deviene inexplicablemente en una especie de prisión comunista, aunque no tenga idea certera de cómo pueda ser una. Los presos se agrupan como si fueran &lt;i&gt;boy bands&lt;/i&gt; bailando uniformadas. Obviamente sentís -siento- unas enormes ganas de escapar, y lo lográs. Pero ya estando afuera resulta que las fuerzas del régimen nos siguen buscando. Pero no, creo que eso lo soñó usted.&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px" align="center"&gt;2 y 1&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px; TEXT-ALIGN: center" align="justify" face="georgia"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0px" align="justify"&gt;No hay modo de escapar a la infinita tristeza, las cosas son simples pero de alguna forma las barreras entre ud y yo son inexpugnables. &lt;span lang="EN-US"&gt;No hay modo de escapar, de alguna forma, las barreras entre ud y yo son inexpugnables.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-2016198126041299033?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/2016198126041299033/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=2016198126041299033' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/2016198126041299033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/2016198126041299033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2010/01/1-si-se-pregunta-ahora-como-ven-y.html' title='veterano de las guerras floridas'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-83278804901581996</id><published>2010-01-18T22:23:00.000-08:00</published><updated>2010-12-23T00:40:18.929-08:00</updated><title type='text'>Cuando estabas en Texas</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;-Hola, contándote que ya nació el hijo de Gracia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;-¿De verdad? Bueno, pero no podré llegar por que aún no puedo manejar, imagináte que algunas de las quemaduras que sufrí fueron casi de tercer grado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;-No, tranquilo, solamente para que sepás.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;- Ah bueno, excelente, gracias. Por que por el momento, no puedo. Aunque el Dr. Vélez, ¿has oído hablar de él? , un experto dermatólogo, me dice que mi proceso de cicatrización se está desarrollando a una gran velocidad, a una velocidad que supera la normal en estos casos, a casos similares de quemadas considerables, como la de mi mano.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;¿Resultó como aquel refrán trillado? ¿El remedio fue peor que la enfermedad? &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;-Sí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;La doctora achaca estas suspicacias mías a la edad. Yo, humildemente, prefiero seguir suponiendo que se deben a el golpe en la cabeza. Le pido por favor que me haga un TAC. Me dice que no , que no tengo nada. Pero que igual me va a hacer el TAC.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Eso no es todo. Lo buscamos con mi hijo en internet. Está comprobado: el dolor de costillas flotantes es el más terrible dolor humano. Sí, superior a los dolores de parto. Curiosamente tardaré al menos nueve meses en dejar de sentirlo. Pero definitivamente, prefiero este dolor a el vértigo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Jaime se ha portado calidad conmigo, se ha portado diez. Se ha portado magníficamente. Hijo, necesito ir a que me hagan el TAC, en el hospital. Listo, paso en veinte minutos. Hijo, luego tengo que ir a la farmacia. Perfecto. Hijo necesito una tercera opinión. Y él, aunque no sea doctor, me ofrece un largo y pormenorizado diagnóstico y me prescribe una receta, que si bien añade complicaciones a mi panorama clínico, extrañamente, me reconforta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Cielo abajo, suelo arriba. Los muebles caminan y se estrellan en mis rodillas. Aún así - mi estupidez y mi ingenuidad no tienen límites- seguí tomando la medicina durante casi una semana. Estoy completamente drogado. Me doy cuenta - y dentro de todo me sorprendo- de que ya, a estas alturas, en mi casa me tratan como a un loco o a un retardado. O a un adicto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;El Doctor Archila me dio hiprocodona. La mezcle con el tramadol. Pero esto lo entendí mas tarde.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Sentía el vértigo y no me dormía, no podía dormir, y no me dormía no porque no pudiera dormirme sino porque llegué a entender perfectamente, -en un raro momento de lucidez- de que si me dormía, ya no me iba a despertar nunca.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Un torbellino, con el tiempo, como su ingrediente principal, como su sustancia mas viscosa. Si me preguntan de que está hecha la vida les respondo: de tiempo contaminado con memoria. El tiempo nuevo es el presente y es fugaz y brillante dentro de todo. No dura nada, ese es su secreto y paradoja, pero algo dura. El tiempo viejo es una mierda, es pura paja y nubes y neuronas obtusas y sarro . Y el tiempo que vendrá , bueno, eso todo el mundo lo sabe, no existe. No hay más tiempo que ahora y esto es, también, un muy celebrado verso de Whitman. Por si fuera poco la vida está también hecha de sueño. Y bueno, respecto a dormir, ya existe consenso: no hay nada como dormir.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Suspendí los medicamentos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Los verdaderos nihilistas debieran dormir, dormir indefinidamente, hibernar. Los surrealistas, debieron dormir y luego ya despiertos, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;perfectamente&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; despiertos llorar, no habría nada tan surreal como eso. Un valle de lágrimas. Una mala noche en una mala posada. La vida real no es nada comparada a los sueños, ¿y bueno, por qué el plural?, al sueño, así nomás, a secas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;La confusión respecto a el orden de los siguientes sucesos no hay que atribuirla exclusivamente a mi raquítica memoria. Tampoco únicamente a el desorden causado por la impresión. Sin exagerar, fue un hecho &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;objetivamente&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; confuso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Hay tantas gasolineras. Hasta ese día me había manejado bien en las gasolineras. Para mí son de esos lugares donde te sentís muy cómodo, donde siempre sentís que no puede pasar nada malo. Aunque en realidad, en ellas han pasado cosas malas, -algunas incluso han explotado-. Pero esto lo reflexioné más tarde, ya en el hospital.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Mientras, intentaba mantenerme de pie, doblemente asediado por el dolor de la quemadura en la mano y el taponazo inclemente que recibí en la frente. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;A mi alrededor no había casi nadie, a excepción de unos orientales en una camioneta, unos chinos de la embajada, a juzgar por las placas diplomáticas. ¿Que hacían ellos? Se limitaban a observar. Esperaban que les llenaran el tanque. Siguieron haciéndolo aún cuando caí rendido, vencido, doblegado. (A todo esto, aún cuando me doblaba literalmente del dolor seguía intentando ponerle refrigerante a el auto)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Me puse un guante. Fue lo primero que me quité luego. Pero, contrario a lo que puedan pensar, no le tengo aversión a ese guante. Ni siquiera a el tapón. Lo he vuelto a quitar varias veces, sin vacilar, sin hacerle feo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Lo que pensé durante esos seiscientos segundos, me lo guardo y aunque quisiera contarlo no podría. Nunca estuve tan lúcido como en ese momento, la lucidez repentina de un hombre ya de cincuenta años, tirado en el piso, con la mano quemada y una severa contusión en la cabeza. Intentando llamar a su hijo, a su único hijo. Digamos que lo olvidé, digamos mejor eso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;La vida: Un torbellino. Un puto torbellino de tiempo, de personas, de conversaciones intrascendentes. -Nadie que yo sepa ha reparado en la &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;verdadera&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; importancia de esto : todas las conversaciones son intrascendentes. Hay comunicaciones más o menos efectivas, hay otras que no lo son. Pero trascendencia, eso nunca. Puro cruzar de antenas, pura pantomima. Uno no comunica nada , uno no se despoja de nada. Las cosas se van en realidad, las cosas y las personas te escupen o se hacen escupir.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Subí el capó del carro y luego me puse el guante. El guante, quiero insistir, fue providencial. Levanté el tapón. Seguro que fue confuso incluso para los espectadores más avezados o perspicaces. Y , claramente, debió haberlo sido aún más para los idiotas. Recapitulando: Levanté el tapón. El tapón sale disparado, choca con el capó y rebota en mi cabeza. Aturdido, percibo que a mi mano derecha le ha caído una torrentada de agua hirviendo, así que me quito el guante con mi mano izquierda. Si no me lo hubiese quitado, se hubiera incrustado el plástico en las llagas, y eso si hubiese sido, te lo digo, brutal. Despojado del guante, caigo al suelo. ¿O terminé de despojarmelo en el suelo? Ya en el suelo, con la otra mano, llamo a mi hijo con el celular. Es de las pocas cosas que pueden hacerse &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;realmente bien&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; con una sola mano. Le pido que escuche rápidamente mis indicaciones; le aclaro que es muy probable que caiga desmayado de un momento a otro. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Iba manejando, pensando en mi esposa, en como la estaría pasando en Texas, en que estaría haciendo en Texas. Me sorprende como uno puede ir adentro de un artefacto de hierro macizo, trasladándose de un lado a otro a una enorme velocidad, sorteando cientos de obstáculos -contundentes- que aparecen por doquier y todavía así ir pensando bobadas, ir sumergido en pensamientos que son casi metafísicos en comparación a los bólidos y a los duros y largos y reales postes de concreto. No soy el único, sé que todo el mundo lo hace así. Parece mentira, me parece que es mentira. Iba pensando -como decía- en mi esposa, en eso principalmente y también un poco en como me habrá influido el ser hijo ilegítimo en mi elección de esposa, pensándolo como siempre lo hago, apenas indagando, atando cabos ya hace ratos apretados, atándolos con pereza, con desgana. Pensando en como me habrá influido en la elección de carrera, e incluso pensando en como habrá incidido en las misteriosas formas en que me he ganado la vida, en las misteriosas formas en que la gente me quiere y me olvida, y también un poco en la mentira del calentamiento global por ejemplo y en la posibilidad cierta de un terremoto. Pensando en estas cosas pero sin concentrarme mucho en ellas, apenas dejándolas cruzar, o presintiéndolas como han de presentir los burros la visión de lo que tienen directamente enfrente. Vi la aguja de la gasolina, generalmente engañosa, luego por descuido, casi sin querer, reparé en la de la temperatura : el carro estaba calentando, así que paré en la gasolinera.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-83278804901581996?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/83278804901581996/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=83278804901581996' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/83278804901581996'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/83278804901581996'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2010/01/hola-contandote-que-ya-nacio-el-hijo-de.html' title='Cuando estabas en Texas'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-7252890538958239907</id><published>2009-12-16T23:59:00.000-08:00</published><updated>2010-09-06T13:39:31.344-07:00</updated><title type='text'>spaghetti western</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: right"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;I offer you explanations of yourself,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: right"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: normal"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;theories about yourself,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: right"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;authentic and surprising news of yourself.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: right" align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: normal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Jorge Luis Borges&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify" align="right"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Son los setentas. Cientos de jovenes del "interior", muchos buenos estudiantes, aplicados como suele decirse, responsables, trabajadores, etcetera, buscan suerte y éxito en la ciudad, y estudian por lo tanto en la universidad de El Salvador. (Por mucho tiempo me he preguntado si hay que desearle suerte o éxito a los demás . Me refiero a cuando están frente a algún reto, un examen, un viaje, una entrevista de trabajo: la disyuntiva es, si les deseo despreocupadamente suerte temo que la gente piense que no se merece lo que les estoy deseando, que lo estoy dejando completamente a el azar, que no creo que exista una relación causal entre sus actos y el resultado esperado. Que soy un irresponsable y que los considero igual de ineptos e incapaces que mi persona. Y que les deseo, en fin, mi propia despreocupación y resignación ante fuerzas que no comprendo y que mucho menos domino. Pero por otro lado, desear éxito, eso si &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;siempre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; me ha parecido una estupidez. Prefiero desearles que tengan un hijo, o que se casen jóvenes, o que duerman bien, o que sus hijos sean músicos o bailarines, pero el éxito, cierta extraña lucidez me ha hecho que me sonroje al desearselo a nadie. Pero, que te digo, es lo que la gente quiere, Bueno, te deseo suerte. Y éxito. Bueno, mucha suerte y éxito. Éxito , y mucha suerte en todo. Así que, últimamente, ensayo fórmulas de ese tipo) Lo sé, es patético.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Retomando: uno de los jóvenes que buscaron ¿éxito? ¿suerte?, fue tu madre. Estudió Derecho en la universidad de El Salvador. Ahí conoció a tu padre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Los dos entramos estudiando economía. Ahí nos conocimos. Hubo una fiesta de bienvenida, en un rancho en la playa. Esa misma noche, inexplicablemente, terminamos sentados, muy cerca uno del otro, en la arena, frente al mar. Digo inexplicablemente por que no recuerdo prácticamente nada (mi mala memoria es legendaria): como me acerqué o te acercaste, que me dijiste, que te dije, si te hice reír, -no puedo precisar si te tomé las manos, creería que sí- no tengo ni idea de como terminó la noche, es decir, de como nos despedimos (Porque lo cierto es que ahí hubo una primera despedida, la primera de todas, la primera de miles de despedidas transitorias, alegres o tristes; perplejas o ensimismadas, todas peleando por ser o no ser la definitiva) . Sólo recuerdo vagamente que estábamos sentados frente al mar. Las olas apenas se veían, solo se ve la espuma y se oye su ruido acompasado, ¿verdad? Eso no se olvida, uno está esperando ese momento desde siempre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Y que luego me sonreíste en el bus de regreso, yo me había sentado hasta atrás y tu estabas de pie, adelante. Llevabas unas gafas redondas y parecías ir hablando muy animadamente - ¿de mi? quizás, todo es posible- con una niña con la que en lo sucesivo, ya no se llevaron tan bien. Precisando, no se llevaron ni bien ni mal, simplemente ya no se llevaron.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Hija. ¿Donde esta tu pasaporte? Hija, búscalo. ¿Y donde lo pusiste pues? No te estoy gritando, pero respondeme. Pero decime donde está pues. ¿Dónde, no lo veo? Ni lo has buscado fijate. Ya van tres días que te voy diciendo. Como queres que no me enoje si llevo tres días diciéndote. Sí, mas histérica me vas a ver si eso no aparece. Sí, te voy a seguir gritando. Tenes que sacar la visa además, en la embajada mexicana. Mirá que si no lo encontrás hoy, ya no va a salir a tiempo. !Bueno que lo busques te digo!. No me digas que lo han perdido a propósito para que no vayas. Vos lo que queres es quedarte acá. Ya le voy a preguntar a Gonzalo si él lo tiene. Bueno , si no lo encontrás eso es lo que puedo pensar. Le voy a preguntar, se lo voy a pedir. Bueno, si no queres que le pregunte, búscalo y enseñamelo. El colmo, uno trabaja para que nos vayamos todos de vacaciones y vos no queres ir. ¿Que ya conoces Cancún acaso? No seas malcriada, háblale con respeto a tu mamá. Bueno, no será la gran cosa pero ahí vamos, agradecida deberías de estar. Chivo es Cancún. ¿Viene hoy Gonzalo? Que si viene hoy te pregunto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="BORDER-COLLAPSE: collapse;font-size:medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="BORDER-COLLAPSE: separate"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;Hacete mas para acá. Quitemos estos ganchos. Esta ropa. Ponela por allá. Risas. ¿Viste que gané?,ya podemos descansar. Me encanta que me acompañes mientras juego, bien lindo, viste que salté y salté. Risas. Sí, lo estoy viendo, te gusta estar acá por ese cuadro verdad. Vos estás loco. ¿Qué es lo que te gusta de ese cuadro? ¿Por que decís? Es de mi papá, se lo regaló un su amigo. Un chichipate vos, uno de sus amigos. Un loco con el que trabajó en los juzgados, cuando eran fiscales, creo. Buena gente el loquito realmente. Pero en realidad sí son unos grandes pasmados, todos. Sí verdad, (risas), tenes razón, es divertido. Make my day. Risas. Un cuadro de Clint Eastwood, en realidad un afiche -muy grande- en madera de Clint Eastwood. Está loco mi papa. Risas. No, no te lo regalo, a vos no te luce esa locura. Eso pensás. Tranquilo. Quedémonos dormidos ¿sí?. Me gusta cuando nos quedamos dormidos, y me despierto y vos seguís ahí. No puedo explicarlo bien, pero la primera vez que pasó, fue increíble. Sentí como que estaba dormida y despierta al mismo tiempo y era porque tu estabas ahí, dormido, también. Solo eras -solo sós- un tipo durmiendo, un tipo -joven eso sí- durmiendo a la par mía, pero a la vez intuía -sabía- que tenías nombre, tenías edad, tenías historia, tenías padres. Tranquilo, tranquilo, fue buena idea, Gonzalo, fue la mejor idea. Quería estar contigo, esto es como estar casados ¿no crees? Toda una semana. ¿Que te pasa? Sí, que sospechó sospechó, que lo pensó lo pensó, pero eso no cambia nada, te prometo, no pasa nada. ¿Cómo vas a creer? Mi mama te ama. Para mi mama vos sos la persona mas correcta, la mas buena del mundo. Te tiene super en alto. Mi mama, creo que si por ella fuera, se casaría contigo. ¿Yo? Risas. No yo no Gonzalo, yo no, ni loca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Le tenía que decir, había que tragarse el orgullo y pedirle el favor, igual, la verdad, no es la primera vez. No, no tenía sentido aguantar frío y no venir y dormir dios sabe donde. Qué mujer. Ya no me quiere en su cama, ya no me quiere en su casa, pero me quiere lo suficiente para no dejarme dormir en la calle. Me quiere en el sofá. Está bien. Aunque igual me va a costar dormir, a ver cuanto tiempo me quedo pensando pendejadas. A pensar como siempre, hasta que me duerma. Puta, estoy en un sofá ¿y qué?.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;No está mal el sofá, yo lo fui a comprar, me acuerdo. A la larga, esta también es mi casa. Sí, decir&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; que es&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;, quizás ya es mucho, pero digamos que lo fue. Y digamos tambien que aporté pues, aporté algo, poco quizás - comparativamente- pero algo. Y he vivido acá ¿Eso no significa nada? ¿Cuanto he cocinado en esa cocinita , por ejemplo? Muchísimo. Y aunque no digan nada y no lo mencionen, es un hecho: sé cocinar. Y bien que les gustaba comer lo que les hacía. Ahora que lo pienso, debería de venir otro día y traer algo - quizás pescado, a Sarita siempre le ha gustado marinado - y cocinarles a todos. Sería lindo, cocinarle a Jaime y a Roberto, y a Sara , y a sus novias y novios. Me encanta que tengan novias y novios. Julia a la par de Jaime, tan alta y lindos los ojos, negros negros charol. Jaime es todo un hombre, un hombre como yo, joder. Y Roberto ya va a conseguir una, es listo, es bueno, solo es de esperar. -Voy a tenerles listas unas cocacolas , no los mando a comprar a ellos porque ahí mismo se me amargan. También les voy a tener té helado, de eso siempre hay ahí en la alacena- Y Sarita, bueno, con ese muchacho. A mi me cae bien Gonzalo. Me inquieta un poco el cabrón con ese porte que no sé si es arrogante o ahuevado. Por ratos me acuerda a aquel compañero mío que después se hizo guerrinche, con el que íbamos a el cine. Buena gente, bien educado, deferente. Porque en teoría, si es que de verdad era tan revolucionario, me hubiera tenido que ver de menos a mí y a mis amigos, a los amigos de aquellos tiempos, todos, sin excepción, pequeños burgueses elevados a la mierda. Pero no, conmigo nunca fue así, ni por cerca. Era raro, era serio y loco al mismo tiempo. Le gustaba leer bastante, esa era su pila. Le gustaban especialmente Hemingway y Graham Greene o por lo menos ellos, de lo que yo conociera. Yo tenía esas novelas y el no, así que se las prestaba. Yo también las leía, aunque ya no recuerdo casi que nada. Nada, la verdad. Puta, me había agarrado de leer en ese tiempo, ya no recuerdo ni porque, me había agarrado de comprar un vergo de libros. Creo que me tenía por un intelectual, solo por eso. Pero siempre me respetó y me gustaba eso, nos hicimos amigos, creo. Fuimos a el cine varias veces, a ver westerns espaguetis ¡Como disfrutaba el cabrón! Daba gusto verlo como salía del cine. Como transfigurado, tan feliz, que yo también me sentía un poquito mas contento, y le pedía que me explicara porque le había gustado tanto. Y cuando lo hacía, -se daba a entender el cabrón, escogía bien las palabras , me ponía hasta ejemplos- a mí me gustaba un poquito más la película y no me sentía nada mal por eso. Y yo lo invitaba, no siempre, a veces, no por que fuera despilfarrador como me imagino pensaba la mayoría, ni tampoco -analizándolo fríamente- por que me cayera especialmente bien, lo invitaba simplemente por que no tenía con que pagar. Se fue, de un día para el otro, se fue a la montaña y supongo que se murió allá. O quizás yo estoy dándolo por muerto y está vivo el cabrón. Más que vivo quizás y está viviendo en una casa grande, y está durmiendo - ¿o cogiendo, por qué no?- con su mujer, en una cama a diferencia mía, y por ende, con sus hijos igual que yo y sabiendo claramente, igual que yo, que en un punto de toda esta oscuridad que lo rodea , duermen sus hijos y que sus corazones laten, laten. Puta, laten, ¿no es suficiente? No, resulta que no es suficiente porque se van a levantar y se van a estudiar ¿con sueño, con frío? y se van a meter en el tráfico que es una mierda y les va a dar el viento y van a tomar café o cocacola y se van a enamorar eventualmente y tienen o tendrán que ponerse serios para conseguir un empleo y subirse en sus carros para ir a tantas partes y tienen o tendrán que tomar alcohol y hacer amigos, reír y enojarse con ellos y contraer deudas y pagarlas y almorzar un buen día con su papá que a estas alturas ya está viejo y que duerme en un sofá y no saber si abrazarlo o putearlo. Puta, ya me dio curiosidad, donde estará ese tipo con el que veía esas películas de vaqueros y que me las explicaba -¿que había que explicar a todo esto? en un cafetín que ahora que lo pienso también parecía de película. No sé por que me acuerdo ahora que fumaba cigarrillos sin marca, una cajetilla como cualquier otra pero completamente en blanco.¿De donde putas los habrá sacado? Me he quedado dormido un mini segundo, ya me está dando sueño, por fin. Quiero levantarme temprano, que cuando salgan ya no me vean acá. ¿Que estaba pensando..? ahh si, en lo que me dijo. Una vez me dijo algo que nunca se me olvidó. Hasta recuerdo donde me lo dijo, fue afuera de mi casa, era de día, veníamos comiendo unos hot dogs: Vos ayudas a la revolución, aunque no te des cuenta. Eso, solo eso, sin mas explicaciones, sin agregar nada mas, sin que le preguntara yo tampoco. Raro, porque soy curioso. Lo cierto es que nunca entendí como se suponía que yo ayudaba a la revolución, ¿prestándole libros de Graham Greene, esas novelitas de espionaje? ¿invitándolo a él al cine? No, según creo o quise entender se refería a algo más. ¿A qué? No sé, pero siempre me ha gustado pensar que ayudé -o que sigo ayudando en todo caso- a la revolución aunque no me diera cuenta, aunque nunca me haya enterado de si en realidad llegó o aunque no haya llegado, porque no llegó, ¿o si llegó? ¿Hubo revolución? &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Si hubo, aunque dijeron que no les había salido tal cual ellos querían pero que no importaba porque las cosas iban sucediendo por fases, yo estaba leyendo eso en el periódico y a mi viejo amigo cinéfilo lo habían nombrado ministro de cultura y me invitaba a el cine y yo me dejaba invitar, contento. Sí, le decía que sí, y le preguntaba que que película veríamos y me decía que las mismas, que con la revolución las películas eran casi exactamente iguales a las que veíamos antes, solo que ahora ganaban los indios, pero que eso también tendría que cambiar porque el ideal es que nadie gane, que queden en un empate técnico, apenas con ventaja, pero jamás con ganadores claros. Y me dijo, que eso apenas lo resolverían cuando estuvieran listas las balas de juguete o de fantasía como el prefería llamarlas, más aún faltaba perfeccionarlas, limarles los desperfectos, porque todavía se vuelven por ratos peligrosamente reales. No entendí y él me dijo: Tú siempre has entendido mucho de muchas cosas, mucho de cine también. Pero hay algo que nunca quise decirte, no estabas preparado para saberlo en aquellos tiempos. En todas las películas anteriores, en los tiroteos, en los duelos, incluso en las películas de guerra ¿puedes creerlo?, se usaban balas de verdad, eso era lo terrible del cine de aquellos tiempos. ¿Comprendes? Te hacían creer que el engaño consistía &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;en que no era verdad&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;. El engaño consistía &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;en que no era mentira&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;. ¿Me doy a entender? Tampoco tú eras verdad. Y yo, bueno, yo era verdad solo en parte. ¿Recuerdas mis cigarrillos sin marca?. Ahí está la clave de todo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Y yo asentía y supongo que entendía la solución de un misterio cuya revelación decepciona a todos y nadie habla más del asunto porque es casi que de mal gusto y también su explicación me entristecía un poco y también al mismo tiempo me sentía feliz por el nuevo cine y la nueva forma de hacer cine y le decía que pasara por mí luego, que lo iba a esperar fuera de mi casa vieja - a todo esto estábamos hablando por teléfono- que ahora no podía atenderlo como se merecía el señor ministro, porque entonces estábamos, -estamos- comiendo todos, y todos ellos están ahí y ya están casados, incluido Robertito y estamos en otra casa, una casa que no es mía pero eso no importa para nada estoy más que bienvenido, se ríen de mis chistes, se ríen mucho y hasta me da un poco de pena, y es evidente que me quieren y me dicen que cocino muy bien -porque yo he cocinado todo, sopa, plato principal, ensalada, postre- y yo les creo, así que les explico, "no hijos, no es que no les crea, pero quiero confirmar" y entonces pruebo el pescado marinado y sonrío desde bien adentro, porque en realidad está muy bien, está muy pero muy bien.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:'Segoe UI', Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif;color:#444444;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-size:130%;color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:16;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="COLOR: rgb(68,68,68);font-family:'Segoe UI', Tahoma, Verdana, Arial, sans-serif;font-size:13;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;color:#000000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-7252890538958239907?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/7252890538958239907/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=7252890538958239907' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/7252890538958239907'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/7252890538958239907'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2009/12/big-wave-brought-you.html' title='spaghetti western'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-7625482965266098810</id><published>2009-10-14T19:40:00.000-07:00</published><updated>2010-12-23T00:43:04.997-08:00</updated><title type='text'>felix culpa</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN-BOTTOM: 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN-BOTTOM: 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;La única, la única razón por la que esta historia existió, fue para que me fuera contada.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN-BOTTOM: 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Es mía. Pero cualquiera puede decir lo mismo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN-BOTTOM: 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Suenan los Strokes. Nunca los había oído en un bar, en este país. Les pregunto a mis amigos si ellos han puesto el disco, si les permiten acá poner su propia música. Me dicen que no. No, no le ponen atención a la música. En este país la gente ni siquiera sabe como pasarla bien. Prescinden de la música, a la larga podrían oír cualquier cosa, con tal que les aturda los sentidos. Nunca tan cierto el aforismo: sin música la vida sería un error. Y sí, en realidad, pareciera que hay un error rondando por ahí, un error probadamente grande y feo. O un errorcito maligno y envidioso. Todo el mundo habla a gritos, alguien habla vagamente de un ministerio, quizás de merecidos despidos o inmerecidos ascensos: en ambos casos se utiliza el mismo tonito, un tonito de resignada satisfacción- Alguien habla de la economía, de distribuidoras ¿distribuidoras de qué?, no lo sé, distribuidoras de algo. No me interesa casi nada, no se compara con la guitarra que suena y la batería que va po pa po pa po pa y ya me están dando ganas de pedir un trago más, de pedir incluso una cerveza. Quisiera concentrarme en la cancioncita que suena, pero los gritos y la canción se neutralizan, todo se vuelve menos audible. A veces, me comporto como un imbécil redomado. Entonces mi amiga nos dice... Niños no van a creer lo que me pasó -y yo puse atención de inmediato: no sé porque presentí que esta vez iba a ser cierto-&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN-BOTTOM: 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Es que, ¿cómo te explico?, sinceramente no sé cómo hacerlo. La atmósfera de los colegios del Opus Dei es indescriptible. Podría decirte que se asemeja a naufragar lenta, muy lentamente en el Titanic, pero esta vez hundiéndose en mierda. Podría afirmarte que se asemeja a pasar las horas muertas, esperando, impacientemente, en un prostíbulo - y presintiendo la futura fornicación con cierto asco y también con cierto deseo - pero con la clara salvedad de que tú no eres el cliente- Podría insinuar que una temporada en estos lugares es lo más parecido a descongelar el tiempo, si el tiempo fuera susceptible de hacerle algo parecido, ¿verdad?. Pero triturarlo también y tirarlo al piso, sucio. Licuarlo. Y luego, para rematar, arrojarlo por un excusado. Mirá podría seguir tirándote comparaciones todo el almuerzo y tratar de darte una idea, que logrés algún acercamiento, pero ya lo dije de entrada, es indescriptible. Te tiene que tocar en suerte: todo lo que te he dicho es -indudablemente- muy simple, muy imperfecto; apenas metáforas. Y todo esto solo le hace sentido a personas mínimamente sensibles, no a los idiotas que ahí habitaban.&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN-BOTTOM: 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Contrario a lo que pueda pensarse, me gusta la clase de religión, No me es aborrecible, matizando. ¿Qué puedo opinar de la química o de las matemáticas? Les tengo el peor odio de todos, un odio inmotivado, neutro. Simplemente no las entiendo, es lo más parecido a la xenofobia. En cambio, acá, en religión, bueno, se hablan cosas interesantes, uno puede estar alerta todo el tiempo, se está pendiente de juzgar todo lo que se dice, de clasificarlo mentalmente o --si el ánimo está encendido- en voz alta, para juzgar todo ya sea como ridículo o bobo, como extraño o al menos cuestionable. Y algunas cosas también, si es el caso, como terriblemente ciertas. Así soy yo, no me cierro. Otros son incrédulos hasta la médula, como Rivieri. La otra vez dijo en voz bien alta -casi gritando- que Jesús era una especie de chamán oriental, que había aprendido todas sus oscuras artes en Egipto. Dijo también algo de Simón el Mago. Fue divertido. Yo, que a mi modo, me considero mucho más rebelde que Rivieri, no cuestiono tanto y a mi pesar, me inquietan cuestiones mucho más bizantinas. A todos mis maestros de religión, desde primer grado, en algún momento les hago una pregunta, una pregunta que me agobia desde niño. (Hablo poco, soy tímido, así que cuando finalmente me decido casi siempre es el final del curso, y la duda no tiene mucha relación con el tema que se está tratando). -Profesor... Una pregunta, disculpe. Dígame, Sánchez. (En estos colegios, todos se tratan por sus apellidos, incluso los profesores. Puede ser privado y católico y pequeño burgués pero las buenas y rusticas tradiciones militares no se pierden) Lo que me preocupa es esto, profesor: ¿Dios lo sabe todo verdad? ¿Y Dios conoce el presente y todo todito lo que sucederá en el futuro verdad? ¿Por la divina providencia? ¿Entonces por qué nos puso la tentación de la manzana, si él sabía &lt;em&gt;perfectamente &lt;/em&gt;que pecaríamos?&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN-BOTTOM: 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;La respuesta, de cajón, siempre me deja insatisfecho. -Por el libre albedrío. De nada me sirve insistirle que él -con mayúsculas- sabía muy bien que caeríamos, así que ese tan cacareado libre albedrío me parece una farsa, una broma pesada. Si nos hubiese hecho menos propensos al mal, está bien, se entiende, que nos dé todo el libre albedrío que le plazca. Pero con los dados cargados no se vale. Luego, en algún otro lugar,-¿en algún libro?- oí hablar de la &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;felix culpa&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; que nos hizo merecer tal redentor o algo por el estilo. Tampoco me convence. Reflexionando, por mis propios medios, he llegado a la única respuesta que podría aceptar de mis profesores, que es la siguiente: Ante cada disyuntiva el hombre puede actuar bien o mal. Eso es el libre albedrío. Cada vez que el libre albedrío se presenta, el universo se bifurca y se crea un universo paralelo. Hubo un Adán que mordió la manzana, hubo otro que no. Cada cierto tiempo Eva se le vuelve a acercar melosa con la fruta -con la fruta que sea, por que dudo seriamente que haya sido (o sea) una simplona manzana-, y el universo se vuelve a bifurcar con cada intentona. Esta tesis, con todo, es más convincente. Pero entonces la pregunta obligatoria sería... ¿por qué nos tocó a nosotros precisamente en el segundo o en el tercero o en el vigésimo tercero? Tengo también una respuesta para ella: hay otro yo feliz en el paraíso. Eso sí, seguro no se parece en nada a mí. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN-BOTTOM: 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;A mí me toca visitar a mucha gente por el trabajo, ese día en la mañana me tocó un doctor. Muy buena gente, casi no me hizo esperar, me hizo entrar al despacho. Un despacho bonito, amplio, bien amueblado, se nota de entrada que es un doctor distinguido, que le va bien, que tiene clientela. Me dice que lo espere un momento que va a entrar al baño, me ofrece sentarme. Yo, como no me puedo quedar quieta no le hago caso y comienzo a dar vueltas, a ver las paredes. Un cuadro de algún pintor salvadoreño que no conozco, bonito. No un paisaje, algo más abstracto creo, pero igual bonito. Los diplomas infaltables, egresado de la Universidad de El Salvador en el 69. Estudios de postgrado en Texas. Las fotos familiares, una familia bonita, no muy grande. Y una foto de un jovencito, muy apuesto, con su toga y su birrete de graduación.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN-BOTTOM: 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Hoy, se ha hablado en la clase de otro tema que sinceramente me anonada. Los pecados contra el Espíritu Santo. Todos sabemos que el cristianismo, visto el pandemónium general de la humanidad, comprende la naturaleza pecadora del hombre y en cierto modo la tolera. Siempre y cuando te arrepientas y te confieses (el confesionario, ese magnífico precursor del diván del psicoanálisis), todos los pecados, hasta los más abominables, son perdonados. Esto, claramente me reconforta, porque creo que el peso de nuestros pecados -de cualquiera- es abrumador, así que estoy plenamente de acuerdo con esa misericordia divina. Es necesaria, somos muy poca cosa. Pero resulta que el pecado contra el Espíritu Santo no, ese no tiene perdón. No entiendo por qué esa excepción, una excepción más bien arbitraria. ¿Quién es el espíritu Santo? Es el personaje más difuso de la Trinidad, por ratos es una lengua, por ratos una paloma. ¿Cómo podría yo ofenderlo? Me angustia pensar que ciertos errores sean irremisibles. Pero por lo visto así es, no todo queda siempre en paz, no todos los pecados son perdonados.&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN-BOTTOM: 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Mirá, había de todo en esta fauna. Rivieri por ejemplo. Sí, el abogado. Rivieri era arrogante, bueno, supongo que aún es brutalmente arrogante, pero a pesar de su superioridad, no se metía con uno. El era –es- casi un caballero comparado con Velásquez o con Ramírez. A ellos les gustaba golpear, ese era su estilo. Era humillante y me hervía la sangre, pero era solo por un momento, eso se pasa rápido. Además, tenían problemas personales, era casi como si con cada golpe que me propinaban, estuvieran compartiendo conmigo sus frustraciones. Siempre era lo mismo, un solo golpe y se van. Muy distinto a el idiota de Plomero y su secuaz de Sánchez. Ellos no te golpeaban, -eran muy débiles o cobardes para eso- si no que se acercaban y comenzaban con sus bromas, con sus chistes pseudo inteligentes. Ese Sánchez era el peor, él ni siquiera te decía nada, solamente se reía. Le parecía tan divertido. Podrían haberlo molestado perfectamente a él, pero no se daba cuenta, no quería darse cuenta o más bien- ahora voy realizando- se daba perfectamente cuenta, así de mezquino era. Se agrupaba con Plomero y se ponía a la par y se reía sin tregua con esos sus dientecitos pandeados. Es un subnormal. Hoy justamente, por la mañana recibí un correo de Sánchez. A mi correo de trabajo. ¿Cómo lo habrá conseguido? Que desfachatez. Solamente por eso me he acordado de esos tiempos, de esos personajes, de esas miserias, de esas sombras que tenía gratamente sepultadas. Pendejo. Me ha arruinado parte del día.&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN-BOTTOM: 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;En eso estaba, viendo al muchacho tan guapo, cuando salió el doctor del baño. Ustedes me conocen, soy sociable, así que le dije de entrada, Que guapo su hijo -por que di por sentado que era su hijo-, !que joven se graduó! El señor me dijo, sí, secamente en realidad y viendo para otro lado, pero no lo vi raro. ¿Donde está estudiando ahora? Y entonces el señor me respondió. Murió. Fue terrible, pero ¿saben? en circunstancias así uno siempre se queda callado, y yo pensé que a mí me gustaría -para variar- que en vez de quedarse callado el otro, osea en este caso yo, demostrara empatía. De hecho sentí verdadera empatía -lo juro- así que casi de inmediato le pregunté ¿Que le pasó?. Y entonces él me responde: Se pegó un tiro. (Silencio, aunque en el fondo suena una intrascendente banda de indie rock y la gente sigue conversando) Eso me respondió! Después supe -averigüe- que resulta que había sido este niño que se suicidó porque mucho lo molestaban en la escuela. ¿Oyeron de ese caso? !Imagínense! Si a mí me pasara algo así no sé, no podría seguir viviendo, simplemente nada tendría sentido.&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN-BOTTOM: 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Me quedo apenas un rato más en el bar, callado, dándole vueltas a la historia. Luego me despido con cualquier excusa y me voy. Tengo que levantarme temprano para el trabajo, ustedes saben que me cuesta levantarme. Tengo que estar fresco por las mañanas. Adiós. Voy en el auto, y me parece –me doy cuenta- que la única, la única razón por la que esta historia existió, fue para que me fuera contada. Siento que es mía y me recuerda otra historia, otro colegio, otro -desconocido- padre, otros tiempos. Cuando llego a casa, voy directo a la computadora y busco en el &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;inbox&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; los correos del grupo de ex-alumnos, busco la invitación a la última reunión anual del colegio, reuniones insoportables a las que jamás voy, a las que no iría aunque me pagaran, o peor aún si me pagaran. Encuentro la cuenta electrónica de un determinado compañero y empiezo a escribir un correo, un correo breve. Lo saludo cordialmente y le pregunto cómo está, estoy seguro que le va muy bien. Me pongo a sus órdenes. Le deseo lo mejor, en su trabajo y con su familia. Le pido amistosamente que me contacte.&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="BACKGROUND: white; MARGIN-BOTTOM: 0pt; LINE-HEIGHT: normal; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Espero lo haga.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-7625482965266098810?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/7625482965266098810/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=7625482965266098810' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/7625482965266098810'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/7625482965266098810'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2009/10/felix-culpa.html' title='felix culpa'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-8165284440034642841</id><published>2009-07-18T19:38:00.000-07:00</published><updated>2011-12-19T21:38:13.249-08:00</updated><title type='text'>Guardabosques</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;&lt;div class="im" style="COLOR: rgb(80,0,80)"&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:georgia;color:#000000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;El problema decía más o menos así:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;div class="im"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Me fui y todos prácticamente se alegraron (no puede ser).En serio, fue como que un día antes de irme, fui a Los Próceres, ahí caminando con Martica. (Sí, la veo, en medio de los monolitos, o sentada a la par de una estatua, con ese su no hacer nada tan activo) Le hablé a Ramiro y no me contestó. Llovió. (como en aquel concierto. Te llueve siempre en los conciertos de rock, a el rock and roll latinoamericano le cae un permanente chaparrón. Gente que fuma y grita mientras se moja). Fue como, no sé si triste, pero sí raro, una es como que espera más ¿no?. Total que aquí estoy. ¿Sabes adonde fui hoy? (a las Guyanas) !A las Guyanas! Queda tan cerca, y es como que ni te piden pasaporte ni nada, solo entras. (me imagino, es perfectamente comprensible). Ya empecé a dar clases, mis alumnos son tan graciosos. (todo te hace reír, ¿porque no lo harían unos estudiantes universitarios de provincia? Gente blindada a las habilidades matemáticas, habilidades tan ajenas a el espíritu de la provincia, casi tanto como al mío). ¿No se va a casar con un matemático? ¿Con quien? Debe ser un sujeto excepcional. ¿Un matemático? ¿Está saliendo con un matemático? (Francisco el matemático)Bueno, no soy tan malo, no crea, fui mejorando, tenía una novia que me explicaba. Perdía la paciencia, realmente estaba blindado. Ahora, por ratos, siento que incluso tengo una habilidad especial. ¿Probar? ¿Quiere que pruebe? Pero algo fácil, un caso de factoreo. ¿Tampoco? ¿Demasiado fácil? Bueno, envíemelo, de repente y le doy una sorpresa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Gonzalo dice: ¿cómo era el problema?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Sara dice: Un guardabosque está en una torre y ve dos incendios&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Sara dice: uno con un ángulo de 70 grados y otro a un ángulo de 60 grados&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Sara dice: ¿cuál es la distancia entre la torre y el incendio que llamaremos "uno"?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Sara dice: ¿cuál es la distancia entre la torre y el incendio "dos"?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Sara dice: y encuentre la línea de visión del guardabosques&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Sara dice: obviamente son datos inventados&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Gonzalo dice: claro, porque ese es el punto, todos los problemas son inventados, usted podría, por ejemplo, ponerles nombres a los incendios&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Sara dice: tienen nombres, ¿no viste las comillas?, lo que pasa es que no te gustan&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Gonzalo dice: ¿qué entiende por línea de visión?,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Sara dice: es como un caminito punteado, que debería unir los dos incendios en ángulo recto,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Gonzalo dice: ¿por qué en un ángulo recto, de donde se desprende eso?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Sara dice: porque no es la Torre de pisa, por eso. Resumiendo, el problema te daba los dos ángulos y la hipotenusa, te preguntaba la distancia de cada incendio a la torre y la distancia entre los incendios. Creo que también te daba el alto de la torre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Gonzalo dice: ¿que era de cuánto?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Sara dice: puede ser lo que sea, ese es el punto de todo, es inventado, vos lo dijiste.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Gonzalo dice: bueno, en todo caso es lo suficientemente alto para ver los incendios.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;No le gustaba ser guardabosques, especialmente acá, estos bosques tropicales nunca encienden en invierno. Es un trabajo innecesario. Se había documentado y no había habido ningún fuego en temporada de invierno desde 1900. (Año en que muere Nietzsche). (Pero eso fue en Turín, no en Costa Rica) Los bosques tropicales no deberían quemarse, son verdes todo el tiempo. Y sin embargo se queman, pensó y el vulgar parafraseo lo hizo sentirse estúpido. Siguió leyendo el informe, siempre lee o estudia en la noche. Esta noche decidió estudiar. No como los demás guardabosques que juegan solitario o se masturban (lo que viene a ser lo mismo, pero no es igual).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="im"&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Con respecto a la temperatura, se realizó un análisis de relación entre el acumulado anual de la temperatura máxima en Liberia, Santa Cruz y Cañas contra el número de incendios registrados en Guanacaste. El coeficiente de determinación (r2) es de 0.50. En otras palabras, aumentos o disminuciones en la temperatura máxima acumulada al año, pueden explicar el 50% de los casos de incendio forestal en esta zona.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Levanta la cabeza, no quiere ver números, no quiere hacer números. No sabía que este informe tendría tantos, de haberlo sabido no se hubiese puesto a leerlo: a él le gustan las letras. Con esta lectura no puede concentrarse, pero necesita hacerlo para desconcentrarse de la noche y de la oscuridad y de la monotonía de la selva. Y del silbido de la serpiente reptando afuera de su cabaña, plegándose sigilosa a la madera. Y de los ruidos del jaguar comiéndose al venado. Y del zumbido beligerante de mosquitos prehistóricos. Y de las interminables orgías del mono.&lt;br /&gt;Mejor vuelve a la lectura, juicioso:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Primero, el valor de la riqueza biológica por hectárea es igual para cualquier AC (área de conservación), independientemente de la biodiversidad y la importancia del área protegida en relación a la flora y fauna que alberga. Segundo, dada la generalidad del cálculo utilizado, una hectárea dañada por el fuego tiene el mismo valor para cualquier AC, independientemente del tipo de vegetación y ecosistema afectado. La tercera consideración, es que el valor porcentual de cada AC, está directamente relacionado con su extensión. Es necesario recordar que el valor asignado está calculado con base a un valor derivado del recurso agua (producción hidroeléctrica) y al ingreso económico por concepto de turismo (asumiendo que el 50% de los turistas visitan un AC por lo menos).Según el método de Echeverría y Solórzano (1993) y haciendo uso de estos conceptos, se determinó la pérdida económica para cada AC afectada por incendios forestales durante 1998.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;No, y aunque lo intrigan, nunca le han gustado demasiado los números. Por lo visto no importa con que estén relacionados, porque claramente si le gustan los bosques. E incluso, tangencialmente, la biodiversidad y el turismo. Pero un coeficiente de determinación, eso es demasiado. Debió haber traído a Balzac. O a Stendhal. Los ha leído, en las madrugadas de vigilancia forestal, a ellos y a Dostoievski y a Víctor Hugo. Los libros se hacen de papel, el papel viene de los árboles. En esa cabaña, gracias a él, se ha revivido todo un siglo diecinueve de incendios forestales.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Dado que los datos sobre incendios forestales provienen exclusivamente de las diferentes AC, se puede estimar la pérdida económica en términos de biodiversidad por hectárea, que significó el área dañada por fuego durante el período seco del 2003.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Es aburrido. Y es raro, porque las matemáticas son misteriosas, eso sin lugar a dudas. Son tan misteriosas como las letras, sus combinaciones tan azarosas como las de las palabras, sus símbolos igual o más sugerentes que los literarios. Muchos se propusieron hacer cosas interesantes con las letras, en vez de códigos, manuales y etiquetas de shampoo. Le llamaron a ello literatura y en realidad no se diferenció gran cosa de las cajas de cereales, a veces ni siquiera resultó mas entretenida. Algunos, más ambiciosos, quisieron incidir en el mundo tal como lo hacian los códigos y los manuales, pero siempre haciendo literatura. Escribieron profecías. Luego las profecías mutaron (algunas incluso, se cumplieron) y comenzaron a escribir ciencia ficción. Fue complicado transformar algunas profecías reales en ciencia ficción. Las aderezaron y buscaron darle solidez con términos tales como plusvalía o superestructuras y con economía de la pesada. Por ejemplo, una novela muy humana con este argumento: en un mundo sin Dios las máquinas dominan a el hombre y el obrero, que es quien está siendo más duramente explotado, se rebela y crea otro mundo sin Dios, pero esta vez, feliz. El Capital, el best seller de un autor alemán.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;¿Y los números? Quién sabe, quizás quizás, llegará un momento en que alguien haga literatura solo con ellos, y que las letras sean las palabras. Y esa sería verdadera literatura, sorteando los problemas más grandes,(los que antes ni siquiera eran considerados problemas, o a el estilo de Pessoa, que el &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;único&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;problema &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;es que pueda existir algo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;como&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; la palabra problema&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;), que irremediablemente se deslice por la pendiente de las preguntas mas abismales: en las que el simple hecho de plantearlas viene a ser la única respuesta. Pero faltan cientos de años para que eso suceda, para entonces posiblemente ya no estarán ni los bosques, ni él, ni la cabaña. Y cuánta falta que le hace. Aunque esto sucediera, él no lo entendería.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="im"&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Se dirige a la ventana de la cabaña. Ve entre la oscuridad de siempre, dos luces, abajo (la cabaña ha sido construida a una altura considerable) brillan como señales. Contrario a lo que pueda pensarse, no entra en pánico, no se sorprende, es casi como si los hubiera estado esperando. (Se ha sorprendido a sí mismo: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;esto es cursi, esto es literatura&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;, simplemente estás tranquilo, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;nadie&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;espera un incendio&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Lo cierto es que no se pregunta cual está más cerca, ni el camino que lo llevará del primero al segundo y del segundo de vuelta a la cabaña. Solo los ve, tan rojos y fulgurantes como diamantes, o como carbones encendidos, lo que es lo mismo, pero no es igual. Casi dan ganas de estar ahí, de quemarse. Casi dan ganas de ponerles nombres. Pero tiene que apagarlos, o quizás debe dejar que se apaguen solos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;¿Por qué no, despues de todo? !Que acaben con lo que tengan que acabar, incluyéndose ellos mismos!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="im" style="COLOR: rgb(80,0,80)"&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;span style="font-size:0;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;Son tan soberbios y la cabaña está t&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;an lejo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#000000;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:georgia;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:small;"&gt;s.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-8165284440034642841?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/8165284440034642841/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=8165284440034642841' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/8165284440034642841'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/8165284440034642841'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2009/07/guardabosques.html' title='Guardabosques'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-1674498959259428184</id><published>2009-07-12T21:34:00.000-07:00</published><updated>2010-04-04T13:30:47.193-07:00</updated><title type='text'>golpista</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Había sido en realidad una discusión boba. No logro recordarla bien. Pero creo que algo le dió celos a ella. Eran todavía los tiempos en que ella era capaz de sentir celos, celos de mí, por mí (!Increíble!). Se enojó bastante, pero estoy casi seguro que no lloró. Se entristeció, eso sin duda. &lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Total, que se fue de vacaciones, con su mamá. A Honduras. Bueno, yo conozco Honduras, conozco bien Honduras. No me parecía nada descabellado seguirla. Entiéndase seguirla de sorpresa, sin avisarle. Era la única salida lógica, el unico escape a la aflicción que sentía, al embrutecedor miedo de perderla. Así que decidí ir, partir el mismo día que ella, llegar a la misma hora. La cabeza comenzó a darme vueltas, y yo a la vez comencé a dar vueltas por la casa, impaciente, buscando concentrarme. En la casa se vivía un ambiente peculiar: le estaban dando en vivo un golpe de estado a Chávez, así que todos estaban pegados de la televisión. Mostraban una y otra vez imágenes de unos chavistas disparando, según nos explicaba venevisión, disparandoles a los manifestantes, a sangre fría. El sentir general (mediático) podía resumirse con dos afirmaciones: número uno, que Chávez era un tremendo hijo de puta. Y número dos, que ya era hora.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;A mí en cambio, aunque parezca dificil de creer, Chávez me simpatizaba.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Yo también quería estar al tanto de la televisión, pero a la vez tenía este plan entre ceja y ceja que me hacía moverme de un lado a otro, que me hacía caminar como un loco, que me llevaba a hacer surcos invisibles entre la sala y el comedor, entre el comedor y el dormitorio, del dormitorio al comedor y vuelta de nuevo a la sala. (He pasado albergando planes de ese estilo durante toda mi vida. Mi mejor biografia, la única no autorizada, solo podría surgir de esos surcos invisibles).&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Y cuando de verdad quiero hacer algo, lo escribo. Así que me aparté de la televisión y de mis hermanitos que a su corta edad, a punta de venevisión, estaban aprendiendo diligentemente lo hijos de puta que pueden llegar a ser los Chávez del mundo. Me aparté, y en una hoja de papel en blanco, escribí lo que necesitaba. Necesitaba dinero, eso estaba claro. En ese tiempo casi no tenía, -evidentemente ahora me sobra-. Pero haciendo cuentas, era capaz de reunir unos veinticinco dólares, y con eso podía arreglármelas, un bus a Tegucigalpa en esos tiempos costaba unos nueve dólares. También necesitaba alguna información. (Con lo abrupto de la pelea y lo amargo del adiós, claramente no habíamos entrado en detalles sobre el viaje.) Concretamente, no sabía en que hotel estaba hospedada. Pero eso podía solucionarse, siempre he tenido amigos eficientes en Honduras y sus pantanos aledaños, esas gestiones serían delegadas. Era aquí que venía la parte complicada. Había sido asaltado hace poco, me había quedado sin papeles. En realidad, nunca he sido muy amigo de los documentos de identificación, nunca me ha gustado sentir que le estoy pidiendo permiso de existir a un Estado. No entiendo por qué tendría que llevar un papelito con mi nombre (¿con mi nombre?) para salir a la calle. (Reflexiono: los verdaderos anarquistas debieron comenzar quemando todas las oficinas de registro, si lo hubiesen hecho estaríamos mucho mejor, habríamos avanzado. Pero prefirieron dispararles a los príncipes, estrategia -demás está decirlo- probadamente equivocada). En fin, que no contaba ni con el documento de identificación expedido por el estado fallido en el que habitaba, ni con un pasaporte que me permitiera, en puridad, huir de esta ficción geopolítica. Era, para mayor &lt;i&gt;inri&lt;/i&gt;, sábado, así que no podía optar por una solución burocrática. ¿Qué hacer? Se repetía la vieja pregunta leninista, y la respuesta era siempre la misma. Probaríamos suerte, Trotsky, probaríamos, con suerte nos recibirá un hacha cuando lleguemos a México. O a Honduras. Ya teniendo escrito el plan, que en honor a la verdad no era muy complejo que digamos, decidí ponerle nombre. Llevabamos tres años juntos. ¿No estarían mal unos seis más o no? El nombre, que me guardo por pudor, hacía alusión a ese afán de perpetuarse. &lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Partí ese mismo día, en bus. Cuatro horas después, llegando a la frontera, aparece el reto de como cruzarla. Me bajo del bus rápidamente, para evitar que los empleados me soliciten los papeles. Me acerco a un puente y le pregunto, a el primer niño que veo, si sabe dadas mis circunstancias, cómo cruzarlo. Me dice, muy proactivamente, que me despreocupe, que él me resuelve el problema. Solo necesita cinco dólares. Cifra que me pareció correcta y razonable. Me pide que espere. Se acerca a un soldado. El tipo me observa meticulosamente desde lejos, y yo no puedo evitar pensar que está excesivamente armado. El niño regresa, informándome que el soldado accederá a dejarme pasar a cambio de otros cinco dólares. Mis finanzas comienzan a flaquear, pero en el momento no veo otra escapatoria. Así que acepto el trato, le entrego el dinero al niño y cruzo el puente, sin siquiera voltear a ver a el soldado. No puedo tampoco ignorar a la considerable cantidad de personas que están cruzándolo al mismo tiempo que yo, supongo que se trata de nativos,vendedores de cocacola, cambistas, en fin, gente sin nacionalidad y con la suficiente lucidez cómo para que no les importe un comino.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Cuando me vuelvo a sentar en el bus me siento un poco estafado y también un poco indigno. A decir verdad, esta sensación me acompañará, con altos y bajos, durante todo el viaje. En la tarde ya me encuentro en Tegucigalpa y mi amigo va a recogerme. Ya tiene las flores. Ya conoce el hotel en que está hospedada. ¿Cómo lo hizo? Simplemente llamó preguntando por ella a todos los hoteles de la guía telefónica y fue descartando. Según creo recordar,me dijo que acertó al tercer intento.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Esperamos en el lobby. Yo estoy un poco afuera, escondido con las flores. La mandamos a llamar, mi amigo se adelanta y le pide que salga.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Unos minutos despues, estamos en en el carro de mi amigo, dando vueltas sin rumbo definido. Ella está visiblemente emocionada. Yo estoy absurdamente nervioso. Mi amigo por el contrario, está tranquilo, satisfecho, dueño de sí. No puedo, aunque quiera, ignorar que ella le dirige una atención desmedida, en la medida en que yo esperaba, razonablemente, exclusividad. Ella en cambio, no parece verlo así, bromea y cuenta todo tipo de anécdotas enrevesadas, las cuales dirige indistintamente a mí amigo o a mí . Vamos al bar del hotel. Pido un solo trago, un trago considerablemente caro. &lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;En la televisión del bar toma posesión el presidente golpista de Venezuela, un viejito calvo. Ha disuelto el congreso y otras instituciones, al parecer también adolece de ciertas tendencias autoritarias. Nosotros estamos cogidos de la mano, y a ella todo esto creo que le parece romántico, mucho más de a lo que está acostumbrada. Y como todo lo auténticamente romántico, tambien es indefiniblemente triste. Veo, desde la enorme ventana del bar, sin ningún interés, las pocas luces, los pocos edificios de Tegucigalpa.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Ya en la casa de mi amigo, conversamos. Escuchamos música, primero la de un insoportable grupo hondureño, del cual mi amigo se declara fan entusiasta. Mi educación y mi cortesía me hacen soportar el disco completo, sin queja alguna. Luego, pongo a los Beatles. Y los escuchamos hasta el amanecer, canción por canción. Pegajosas cancioncitas pop sobre parejas cogidas de la mano, sobre ingenuas parejas del siglo veinte, sencillas historietas de amor británicas. Mi amigo me ofrece amablemente que me quede más tiempo, pero en realidad estoy cansado y la misión ya está cumplida. No vine de vacaciones. Así que tomo un taxi y me voy en el primer bus. &lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;En las madrugadas hace frío, incluso en el trópico.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;No quisiera admitirlo, pero estoy exhausto. Y falta aún pasar por la frontera, donde me pedirán un sello inexistente, comprobante de un viaje que nunca sucedió. Me arrebullo en el último asiento. Es hasta entonces que se me ocurre, muy naturalmente, el mejor plan, el plan que debí haber ejecutado desde el principio. No me bajaré del bus a hacer ninguna pantomima, simplemente me quedaré ahí dormido. Esta idea, como era de esperarse, funciona a la perfección. Despierto con un enorme dolor de cabeza y sudando copiosamente. Me encuentro, sano y salvo, en otro caluroso punto de Centroámerica. Y dentro de todo, me siento satisfecho. Sí, es una escaramuza innegablemente boba, pero al final del día, soy yo el que me cuelgo las medallas. Aún no me explico por qué tendrían que ser, precisamente éstas, más indignas que las otras.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Cuando llego a casa, pareciera que acabara de irme. Mis hermanitos, aún sin uso de razón, siguen rodeando la televisión, entusiastas. El golpe fracasó. El viejito calvo ha sido debidamente encarcelado. Chávez ha sido reinstalado en el poder.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Todo apunta a que se quedara algunos años más.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;De hecho, aún sigue ahí.&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Nuestra relación, en cambio, terminó ese semestre.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-1674498959259428184?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/1674498959259428184/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=1674498959259428184' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/1674498959259428184'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/1674498959259428184'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2009/07/golpista.html' title='golpista'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-1193808384736834264</id><published>2009-06-29T22:41:00.000-07:00</published><updated>2010-12-23T00:50:57.130-08:00</updated><title type='text'>hologramas</title><content type='html'>&lt;div style="TEXT-ALIGN: right"&gt;«&lt;i&gt;El simulacro no es lo que oculta la verdad.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: right"&gt;&lt;i&gt;Es la verdad la que oculta que no hay verdad.&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: right"&gt;&lt;i&gt;El simulacro es verdadero»&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: right"&gt;Jean Baudrillard&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No solía escribir. Menos artículos, menos deseando ser publicado. Tenía muchas otras preocupaciones, además estaba feliz, tenía un trabajo apasionante, lo hacía bien. Existían proyectos sentimentales. Estaba joven, con eso se dice todo. Y entonces un día, le comparto -no sé porqué, esa tonta vanidad de escritor en ciernes- a mi jefe un articulito: unas columnitas medio famélicas, unas ideas trilladas. Ni a mí me había gustado del todo. Se lo mostré porque lo subvaloraba y suponía que igual le parecería genial. Y así fue, efectivamente. Al día siguiente me contaba que tenía un amigo en un semanario, que se lo había mostrado -un semanario mediocre tirando a malo, de izquierda radical- y que lo querían publicar. No me sentí del todo cómodo con la noticia, pero me sentí a la vez importante. Casi no me molestó que lo hubiese llevado sin mi permiso y el hecho de que no me pagaran. Era muy generoso en esos tiempos, estaba muy joven, ya lo dije. Era la época en que me sentía perfectamente capaz de encajar en cualquier campo que me propusiera, podía ser periodista, filósofo, economista, abogado, bueno, ya llegando a esos extremos, ¿por qué no escritor?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Luego, como si fuera lo más normal del mundo, como si tuviera un trato de años con ellos, me pidieron publicar otro, este ya pagado. Y otro. Recuerdo claramente el día en que fue publicado ese primer artículo, fue ¿pueden creerlo? el día en que murió Michael Jackson.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;(¿Alguien se ríe? Michael Jackson como el primer hombre en la modernidad que resucitará. Se cierra el círculo y la humanidad se desenmascara plenamente como la más macabra, tragicómica y fantasiosa puesta en escena jamás pensada, mucho menos vivida. También: El mundo es absurdo y está hecho a la imagen y semejanza de su creador, un benevolente dios Absurdo. Un Dios que permite que nosotros captemos la ironía. También: Un Dios generoso en cuanto a la ironía. La ironía, la capacidad de contrastar la realidad con el ideal , el sentido del humor corrosivo: los desechos de la gracia de Dios. Cuando Dios muere ya solo queda el sentido del humor, el dulce olor de su cuerpo que se descompone. Sólo ahora, una vida larga, aburrida y sin sentido puede dar risa. Seinfeld. Larry David, tomen nota, existe realmente. Michael Jackson existió realmente -en cuanto a esto no es permitido ser agnóstico-. El rey del pop, una caricatura de Elvis. Elvis, como una caricatura de sí mismo. El rock, una caricatura mas bien grotesca, pero divertida, una caricatura de Elvis, de la nada. El pop: pedofilia, adicción a las drogas, un juguete sexual, muy vistoso y maleable, una caricatura fálica.)&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Me gustaba publicar en esa revista, por mediocre que fuera. No le veía - o, hablando con la verdad, no le quería ver- nada de malo. Sin darme cuenta, me estaba alejando cada vez más de otras oportunidades vitales.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;(Un Dios no se ríe de una persona chocando su auto, empujándolo cuando se queda sin gasolina, muy apurado por llegar a la cita mas intrascendente del devenir humano y divino. ¿Es un bromista pesado, de esos gordos que incomodan a todo el mundo? ¿Dios no se ríe? Sí resulta que es así, entonces no se está igualando a nosotros en lo que realmente importa. ¿Qué importa llegar al cielo, si después de todo, estos años y días no fueron más que una pasadita cómoda, las peripecias de un aventurero cómico estilo personaje de Chaplin o Cantinflas? Un día con el diablo. ¿Se reirá Dios de un terremoto? ¿Hay escalas en su sentido del humor, hay grados (richter) que no se permite alcanzar, por respeto a sus propias diminutas creaciones? ¿Qué es lo que hace reír a Dios? Si todo lo que sucede entraña un significado profundísimo e inabarcable, todo, hasta el zumbido de una mosca... ¿no tendría que estar Dios permanentemente serio? ¿Cómo se desestresa de su inagotable y abismal trascendencia, si hasta la comida del pájaro es fundamental para él, si nos está contando las palabras, tasando los talentos, leyendo los pensamientos y comparando porcentualmente las limosnas?)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pasó, pasó el tiempo, siempre pasa. Le agarré gusto a esta profesión extrañamente laboriosa, a esa ociosidad planificada y metódica, a esa creatividad lenta y a esa creación parsimoniosa. Dejé mi trabajo y me quedé con la colaboración en el periódico. La fui ampliando, y me volqué con la misma energía inconstante de mi juventud a lo que ahora era mío. Ahí me veían, llegando a la redacción, temprano, cuando el calor aún no te obliga a llevar colgada de los brazos la chaqueta. Era un trabajo fácil, y lo fácil no siempre aburre, a veces se hace vicio. Como todas las cancioncitas pop. Claro, tenía sus complicaciones, sus limitantes artísticas y sus inconvenientes ¿éticos? ¿morales?, no sé francamente como llamarlos. Así que ahí me tenías, no contra mi voluntad ni con mi voluntad maniatada, sino que con mi voluntad facilona y juguetona escribiendo lo que me pedían, casi sin que me lo tuvieran que decir. Escribiendo denodadamente a favor o entusiastamente a favor, o por ratos desganadamente a favor de sátrapas circenses, sátrapas ataviados con sus particulares &lt;em&gt;vintage clothes&lt;/em&gt; de izquierda. Y denostando a los demás acróbatas y bailarines con &lt;em&gt;vintage clothes&lt;/em&gt; de "derecha". &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y bueno, la situación era esta: ya solo me quedaban las letras, aún me sobraba tiempo, aún rondaban por ahí algunas ideas- con el riesgo inminente de esfumarse para siempre,- en definitiva, había que actuar. Decidí ser escritor a tiempo completo, ponerme a mí mismo la etiqueta. Escribir alguna novela.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;(¿Qué hace reír a Dios? ¿Los escritores? ¿Los malos escritores? ¿Cómo logra diferenciarlos? Chesterton, a decir de Kafka, era capaz de hacer reír a Dios. Lo dudo. Quizás para Dios, nada más gracioso que Michael Jackson. Una tranquilidad turbia, obtenida de esta idea. Un mundo, una historia, una humanidad sin sentido. Un Dios que tampoco lo tiene, que tampoco lo busca ni busca conferirlo. Creíamos que la vida sin Dios ya no tenía sentido. No lo tiene y existe. La apuesta de Pascal es, posiblemente, demasiado racional para un Dios que se deja crucificar por su patética creación. La apuesta de Pascal, un chiste sobre Dios, que solamente a él le parece gracioso, cuyo verdadero sentido solo él puede captar.)&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Qué puedo decir? Lo que escribo no es lo mejor de Latinoamérica, sin duda. Pero escribo y se me publica y aunque a muy pocos les entusiasma sinceramente lo que voy publicando, - a unos pocos mentecatos cuya admiración me genera pena ajena- nunca me han faltado- ni me faltaran- buenas ediciones, atildadas y puntuales presentaciones oficiales y escuetas giras promocionales con promotores estatales. Y cátedras de buenas universidades nacionales, privadas. E invitaciones de unas cuantas universidades extranjeras, esto, todo hay que reconocerlo, con menos frecuencia. Y asistencia a simposios y una que otra entrevista. Soy un escritor, ni muy famoso, ni muy desconocido, me doy por satisfecho. Ciertamente nadie, -ni yo claramente, ni siquiera en mi momento de mayor desfachatez- cree que haya escrito algo verdaderamente notable. O transgresor. O verdadera literatura, para hablar con las cabales. Ya no se está para esas vueltas. Y me pone triste pero bueno, ¿no es del todo mi culpa, o sí? Sí mi jefe de aquellos tiempos no me hubiese hecho aquel favor. Sí me hubiese dado cuenta entonces que era una broma. Una broma laboral dentro de una broma literaria, enmarcada por una broma editorial. ¿Quizás o no?, una matrioska un poco histérica. No, no es del todo mi culpa. Y hoy, justamente el día de hoy escribo esto, porque en todos los periódicos , en todas las estaciones de radio, en todos los televisores, solo se habla de una cosa: Michael Jackson vuelve a los escenarios. Increíble, claro. Y yo sé que suena increíble, pero no por eso tiene que ser falso, ¿no creen? además ¿qué te digo? ya nos hemos acostumbrado a todo. Veo las imágenes en mi sofá, cubierto con dos mantas (estoy aterido de frío, quisiera que el calentamiento global fuera menos inconsecuente), y son imágenes grotescas pero (a el frío y a la tristeza los divide un abismo, un abismo simultaneámente oscuro y gélido) son también sin duda, predecibles. La gente lo rodea, hay desmayos, hay suicidios. Hay ataques de histeria colectivos, hay ataques a escala planetaria, todo está siendo minuciosamente documentado. Ahí está, contra todo pronóstico; sus seguidores a una prudente distancia, gritan como energúmenos. (Un planeta que tras un par de intentos más o menos serios, renunció sin remordimientos a su obsesión de ser habitado por seres racionales.) Oigo gritos destemplados y estúpidos, es mi vecina de al lado. Los apartamentos son cada vez mas pequeños, hay menos espacio, parece que es inevitable. No entiendo bien por qué, si cada vez hay menos personas. Oigo gritos afuera, suenan -si esto es posible-, eufóricos pero no alegres. Me acerco a la ventana. Es una pandilla de drogadictos, reconozco a algunos. Merodean continuamente el barrio, mendigan sin violencia. A veces, a media noche, bastante borrachos y tenazmente abrazados, gritan consignas punk. Revientan botellas. Naturalmente no me molestan, los considero enternecedores. Ahora mismo, intentan infructuosamente hacer el &lt;i&gt;moonwalk. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Demasiada vida real, solo el verlos me hela aún mas por dentro, siento que se congelan mis pulmones. Vuelvo a la tele: más de lo mismo, los medios insisten, insisten: &lt;i&gt;e&lt;/i&gt;&lt;i&gt;stá vivo, baila&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero entonces algo va asomando en mi cabeza, un gusano se retuerce en mi cerebro, me incomoda. (Mi cerebro se despereza metódicamente). Me asalta una idea peregrina, una intuición boba (casi deseo ahuyentarla):&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿No será solamente un holograma?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hace reír a Dios? &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un pobre hombre tratando de escudriñarlo, haciendo pequeña, diminuta magia con letras. Proyectando con una máquina de escribir, fantasmas bailarines.&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-1193808384736834264?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/1193808384736834264/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=1193808384736834264' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/1193808384736834264'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/1193808384736834264'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2009/06/hologramas.html' title='hologramas'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-1771196904347476892</id><published>2009-06-03T19:23:00.000-07:00</published><updated>2009-06-27T01:46:57.376-07:00</updated><title type='text'>Velocidad</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_pQnnKcfOyjw/Sj7-hWvUQRI/AAAAAAAAAB8/6oEVwD-ewJY/s1600-h/andy_warhol+gracekelly"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;width: 253px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_pQnnKcfOyjw/Sj7-hWvUQRI/AAAAAAAAAB8/6oEVwD-ewJY/s320/andy_warhol+gracekelly" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5349993256355905810" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No soporto los velorios , así que decidí acompañarla. Por un lado llegué demasiado temprano, por otro lado se trataba de una invitación inesperada. Y este velorio era una invitación para mí particularmente inesperada, aunque todos los velorios por definición lo son. Y era de noche, noche cerrada, pero nosotros fuimos caminando, y esa viéndolo bien insensata despreocupación me pareció un buen presagio. O por lo menos intuí que no todo iría tan mal, que no todo sería tan forzado e intrascendente y superfluo. Iba, por supuesto, midiendo mis silencios y ya pensaba decir cualquier cosa, cuando Sara me pidió que llevara el celular. ¿Por qué? pregunté, si la tienda queda cerca, eso dijo al menos tu hermana. Porque sí, porque alguien te puede necesitar. Más que curioso, me pareció absurdo, pero la gente se ha vuelto absurda en esos temas, asi que no leí nada inquietante en el consejo. Lo llevo, dije a media voz. Apenas llegados a la tienda, yo pedí una cocacola y le pregunte a ella si quería algo.-- Dejame ver. Y comenzó a dar una inspección a los interiores de la tienda, lo que era problemático, porque la tienda tenía una sola ventanilla que daba a un pasillo mal iluminado, pasillo que estaba situado considerablemente abajo, las personas que atendían debían alargarte la mano para hacerte llegar las mercancías, las cocacolas o las chucherías. Todo en esta transacción se sentía complicado y a la vez un poco sospechoso, aunque uno no cayera en cuenta. Así que Sara veía, la viejita que atendía esperaba pacientemente y por el pasillo mal iluminado se percibían movimientos , que creí eran ratas, pero no, eran gatos. Le gustan los gatos, pregunté a la anciana, en un impulso de sociabilidad que me sorprendió a mí mismo, porque realmente no quería hablar con nadie, queria sacar las monedas o el billete, esperar el cambio y tomarme la gaseosa, forzandome a no terminarla en un par de tragos. Cualquiera diría que soy un gigante, pero que puedo decir, esas latitas se vuelven diminutas en mi poder.  Para llegar a ello Sara antes tenía que escoger, pero seguía viendo las hileras de botanas, las gaseosas y los jugos en la refrigeradora, buscando algo como sin esperanzas de encontrarlo. No quise apurarla, me pareció no solo naturalmente falta de educación, sino también, ante las circunstancias actuales, falta de tacto. La viejita quizás pensaba lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me di cuenta de golpe que no habían pasado ni diez segundos, que  llevaba veinte años de conocerla,  que ya eramos adultos,  que ella estaba divorciada, que seguíamos bebiendo cocacola, que acababa de formular una pregunta acerca de gatos, que alguna vez amé a los gatos, que la viejita me decía: Sí, aquí viven conmigo, son varios, me hacen compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inexplicablemente tardé todavía un par de segundos en entender que se refería a los gatos. --¿Cuántos tiene? Sara seguía callada, viendo la tienda desde otra perspectiva. Ocho me dijo y una, la blanquita, acaba de tener crías. Crías, que palabra horrible. Entonces son mas de ocho, le dije en un tono presumiblemente amistoso pero que en mi fuero interno era más bien reprensivo por su inexactitud. Sí, me dijo sonriendo y como comprendiendo. --Entonces son más. Pensé que quizás  era yo quien me había equivocado y que efectivamente eran siete crías y una sola madre felina, y eso me generó cierta extraña autocompasión. Lo que no me impidió pedirle a continuación que me regalara uno. Entonces la viejita sonrió con los dientes por primera vez y me dijo que sí, que encantada. Y me trajo con una velocidad inusitada un gatito gris, miniatura. Lo ví, Sara lo vio.  Entonces me di cuenta que estaban allí en una esquina y que Sara los había estado viendo todo el tiempo. Y me agarró la mano y me dio un beso en el cuello, un beso discreto, un beso como de mejores amigos reconciliados, en ningún caso de mujer que viene y va del velorio de su abuela. Había atinado sin quererlo. Sólo entonces sonó el celular. Me avisaron que había llegado el ataúd, que regresáramos, que ya estaba ahí el cuerpo de la abuela. Me di cuenta que ella no había llevado el suyo, que había dejado dicho casi imperceptiblemente que le hablaran al mío, que prescindía de su aparato y - no exagero- unía  practicamente su destino al mio. Era, lo entendí, una declaración de amor, de amor de apartamento, de discos quemados, de pollo salteado, de comida cara y mal teatro, pero amor al fin y al cabo, en el confín del mundo en el confín de la historia, entre dos humanoides. Bueno, humanos también al fin y al cabo.&lt;br /&gt;Sara llevaba entre las manos el gatito, que apenas y sobresalía, y se acercó a hablar con sus primos y otros deudos. Amigos de la mamá, supongo. O ex vecinos. Algunos conversaban. Algunos, sobre todo viejitas y señoras de mediana edad, lloraban en un banco lateral, si bien discretamente, con un sentimiento digno de envidia y de mejores causas. Había mucho espacio, así que me senté a la par de ellas. Me vieron, inexplicablemente, con simpatía. Trate de adoptar una postura normal, circunspecta.&lt;br /&gt;En realidad apenas y podía disimular mi contento.&lt;br /&gt;El universo volvía a encajar. Sentía como si acabara  de descubrir que la vida es completamente absurda y eso no me pareciera triste o burdo, sino que indeciblemente romántico.&lt;br /&gt;Percibía una sensación de vacío y plenitud al mismo tiempo.&lt;br /&gt;Como si un gato, enorme pero bondadoso, se comiera un ratón adentro mío.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-1771196904347476892?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/1771196904347476892/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=1771196904347476892' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/1771196904347476892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/1771196904347476892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2009/06/velocidad.html' title='Velocidad'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_pQnnKcfOyjw/Sj7-hWvUQRI/AAAAAAAAAB8/6oEVwD-ewJY/s72-c/andy_warhol+gracekelly' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-4062730978390204325</id><published>2009-04-23T00:02:00.000-07:00</published><updated>2011-08-24T00:09:41.916-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div&gt;grácil&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;grácil&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;grácil&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;medianoche&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;grácil&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;mediodía&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;no, no grácil&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;cada día&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;fácil&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;grácil&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;alegría&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;no, no alegría&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;casi&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;mástil&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;no, no mástil&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;ni marfil&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;quizás lápiz&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;quizaslapiz&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;quizás lápiz&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-4062730978390204325?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/4062730978390204325/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=4062730978390204325' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/4062730978390204325'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/4062730978390204325'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2009/04/gracil-gracil-gracil-medianoche-gracil.html' title=''/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-6687379229753516699</id><published>2009-04-02T01:46:00.000-07:00</published><updated>2009-04-02T01:47:36.377-07:00</updated><title type='text'>Samuel y las moscas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Lo que mas llamaba la atención eran las moscas. Está mal que lo diga, pero la razón por la cual esa piel adherida completamente a los huesos, y ese rostro hundido, y esas ojeras, y esa mirada que tenía una resignación molesta e inquietante, la razón por la cual ese cuadro era realmente insoportable eran las moscas. Las moscas, que eran una nube, estaban encima de casi de todo el cuerpo, como esos pedazos de carne salados olvidados en las carnicerías de los pueblos, que aun así inexplicablemente parecen esperar un comprador. O esos imbeciles que se dejan cubrir de abejas, con sus trajes de astronauta frustrado, cargando ese anonimato intrascendente. Estaba completamente cubierto; a excepción hecha del rostro, que el sonido de la voz, o la respiración necesariamente débil alertaba que se trataba de una superficie viva, y no de un pedazo de carroña, un buey o un perro muerto. Los perros y los bueyes muertos no respiran, y las moscas entonces no se andan con delicadezas. Simplemente las moscas siguen a los muertos como las abejas a la miel, si se me permite una analogía tan entomológica, tan poco poética. Ahora bien, no creo que Samuel jamás haya leído un poema, así que me parece justo el evitar utilizar, al hablar de él, cualquier giro excesivamente musical. ¿Por qué tendría que escribir poéticamente sobre cómo estaba cubierto de moscas, y sobre cómo sus hijos ya estaban cansados de espantárselas, días antes de su muerte? Supongo que Samuel de alguna forma estaría de acuerdo, a decir verdad, en el fondo, no me importa demasiado. Considero necesario distinguir entre las cosas importantes y las que no lo son tanto, guardar cierta jerarquía. Las moscas por ejemplo, son importantes. Como decía, Samuel era su nombre, y no puedo evitar preguntarme que importancia podrá tener que alguien lo sepa, que importancia, si lo único que importa al fin y al cabo es que su cuerpo estaba lleno de moscas, y quizás –pero esto menos- que estaba condenado a muerte, condenado sin remedio por el sádico de arriba. Me cuesta un poco distinguir, pero es que no quisiera divagar demasiado. Está a punto de morir también, pero eso es menos interesante. Puede morir en cualquier instante, es cierto, pero no se diferencia de ninguno de nosotros debido a ello. Estas podrían ser mis últimas palabras escritas, podría caer fulminado ahora mismo por cualquier razón, ni siquiera recordaría cuales fueron mis ultimas palabras, que serían seguramente algo del estilo – A mi también me gusta esa salsita, o cualquier otra genialidad igualmente trascendente. Podría morir ahorita mismo por cualquier razón -bastante imaginable después de todo- y la verdad, viéndolo bien, sería algo incluso quizás deseable. La mortalidad es tan cotidiana y conveniente que desde hace ratos me parece un tópico aburrido. Quiero decir que no le encuentro lo trágico. Me pregunto cuantos ancianos no se despertaran mañana. Han de ser tantos, ha de ser tan rutinaria y estadística esa colecta mortal, esa colecta diaria, ha de existir una media tan constante que seguramente es fácilmente predecible. La han de conocer perfectamente las compañías de seguros, utilizan formulas, lo terminan averiguando. Seguro saben ya de que te vas a morir, aunque esa razón resulte ser algo como tropezarse con el jabón en la bañera. Una muerte así, tan insulsamente absurda, que sin duda ha de ocurrir todos los días. La muerte es, en realidad, un tema tremendamente insípido.&lt;br /&gt;No contaré por que lo conocí, a que me dedico, todas esas conexiones que me llevaron a estar en contacto con Samuel, el cáncer y las moscas. Quien lea esto tendrá que prescindir de un personaje por lo demás bastante prescindible, y no solo a efectos de este relato. Todos somos prescindibles, y estoy bastante conciente de ello. No creo, por ejemplo, que Samuel haya pensado en mí antes de morir, quizás alguna vez, cuando se espantaba ya sin ganas a las moscas, con esos brazos que parecían palos de escoba, quizás, se acordara de mí fugazmente. Si el cáncer se lo permitía, si los dolores le dejaban pensar en algo distinto al dolor, en algo diferente a su cuerpo que sentía el dolor, en su cuerpo que llamó al cáncer y  en el cáncer que llamó a las moscas. (¿y a mí quien me habrá llamado, porqué esta no solicitada revelación?) En todo caso preferiría que pensara en el cáncer o en las moscas antes que en mí.   &lt;br /&gt;El cáncer hacía que su cuerpo desprendiera cierto líquido, que no drenaba correctamente su riñón, me imagino, putrefacto. Las primeras veces que lo ví, me explicó, con una amabilidad  y una resignación al borde de lo indignante, que este líquido atraía misteriosamente a las moscas. Podría decirse que me lo explicó casi con orgullo, como si me estuviera explicando como leer la hora en las estrellas o alguna curiosidad por el estilo. En el momento me pareció una explicación sensata, tiempo atrás había conocido –por cierto, demasiado bien- a cierta persona a quien la hostigaban invariablemente los zancudos, mientras a mí me ignoraban completamente. Esto sucedía a mi parecer por un perfume que reunía casi en la misma exagerada proporción las indeseables virtudes de ser dulce y caro, perfume dulce y caro que paradójicamente tenía similar efecto al del líquido que salía del órgano putrefacto de Samuel. No pretendo seguir indagando mas para entender esta aparente contradicción de los insectos, simplemente me parece bien que Samuel también haya dado con esa explicación tan satisfactoria, obviando la más plausible y tradicional, de que las moscas están irremediablemente atraídas hacia todos los seres vivos que ya no lo están tanto, como esos pedazos de vaca que cuelgan en las carnicerías. &lt;br /&gt;De Samuel podría decirse que era un tipo listo, y era un tipo fuerte, demasiado fuerte para mi gusto. Quiero aclarar que podría decirse que era listo y fuerte por esa terrible ambigüedad de las situaciones y las palabras y las apreciaciones, que nos permiten perfectamente llamar inteligente y fuerte a un tipo que se deja morir como un perro atropellado, agonizando como un animal cubierto de insectos. Al decir que era fuerte me refiero, al hecho de soportar esa situación sin quejarse en absoluto, estoicismo que me parece algo bastante cercano al mal gusto. Bueno, no soportaba realmente su situación sin quejarse en absoluto, -esto era lo peor de todo- pues era considerado: se quejaba lo mínimo como para no insultar la sensibilidad de sus visitantes, que al igual como se hubieran escandalizado si los recibiera con una sonrisa permanente, lo hubieran hecho si se pasara gritando desgarradoramente sin cesar. Es decir, se quejaba lo justo para tranquilizar la conciencia de sus visitantes que no hubieran tolerado una conducta tan ejemplar – hubieran sentido que les estaba dando una lección insoportable- y a la vez como para no hacerlos hartarse expresamente de él y de su enfermedad. Si hubiera gritado o se hubiera quejado mucho, estoy seguro que de alguna manera sus vecinos acelerarían su muerte. Si no se quejaba en lo absoluto, esto tendría naturalmente el mismo efecto, por lo cual con su comportamiento Samuel velaba por la salud y buena conciencia de sus visitantes. Hay que condescender que, en realidad, es difícil visitar a un moribundo, y sobre todo a uno en ese estado, pero entonces en un caso como este, simplemente se debería optar por lo más sensato: no realizar visitas. ¿Qué acaso no tenía suficiente con las moscas? En cuanto a mí, su comportamiento no ejercía el mismo efecto tranquilizante, pues en el fondo yo veía la terrible virtud que albergaba esa conducta, esa terrible naturalidad, ese delgado equilibrio que guardaba para no molestar a nadie. Por mí que hubiera mandado al diablo a todos esos vecinos. Esas visitas eran, a mi forma de ver, insoportables, falsamente cariñosas, falsamente naturales. Entraban con el mismo aire con el que entrarían a conocer a la nueva hija, depositaban los bananos y las guayabas en un mismo lugar, como si fueran a tener un picnic, una tarde apacible. Eso me parecía inconcebible, esa naturalidad no debería ser permitida. Me hubiera gustado decirle: Samuel, usted sabe que esta gente no lo entiende, ¿como lo puede consolar que estos falsos lo visiten?. Ellos no podían entenderlo, ni yo, que por lo demás espero nunca poder hacerlo. Me hubiera gustado susurrarle al oído: ¡Usted no necesita a esta gente, con sus mangos y bananos y bromas!  Las visitas trataban de hacerlo reír, y Samuel se dejaba, dócil; yo hubiera querido que él y las moscas los hicieran llorar, eso es todo. Un poquito de sentido común. Pero lo peor es que debo admitir que en el fondo eran visitas entrañables, y todos parecían irse tan entusiasmados, resultaba algo verdaderamente conmovedor. ¡Pero gracias a Samuel y sus sonrisas y sus quejitas de vez en cuando!  ¡Y definitivamente no por los mangos y no por los niños, que habían sido amaestrados previamente en las casas para decirle tío Samuel y sonreírle aunque en el fondo le tuvieran miedo! Porque se notaba que le temían, y Samuel tenía que darse cuenta, porque alguien que en sus buenos tiempos puede cazar un cuzuco con las manos o comunicarse con los gatos, no creo que no adivine esas sutilezas, que no pueda leer el desagrado en los ojos, crueles y sinceros de los niños, los ojos de los niños, que al igual que todos los niños son crueles y sinceros. Crueles como podría serlo yo, con los ojos crueles con que podría haberlo visto en un buen día. Y es que alguien que comprende la razón por la cual atrae moscas y visitantes, tiene que darse cuenta que los niños necesariamente deben de tenerle pavor. Y en el fondo era tan natural que se lo tengan, con ese aspecto fúnebre, con esa calavera por cara, con una calavera con pelo que no quisiera que actualmente se me apareciera, ni siquiera en sueños. Tampoco quisiera soñar con esos oscuros niños en la champa diciéndole Tío Samuel. Peor aún, jamás quisiera soñar con unos tenebrosos niños diciéndome a mí Tío Samuel. No quisiera ser él, pero tampoco quisiera ser mi madre o mi padre, ni el vigilante o el niño que reparte el pan, y ninguno de ellos tienen cáncer, quizás ninguno de ellos tendrá jamás cáncer. Por lo demás obviamente no quisiera ser ni siquiera yo mismo, por lastimoso y patético que esto suene.&lt;br /&gt;Pero dije que no hablaría sobre mi mismo, que me centraría principalmente en las moscas y todo aquello que pueda resultar ser medianamente interesante, sin embargo a estas alturas creo que ya he contado lo esencial. De pasada menciono que Samuel era pobre, pues este es otro aspecto que carece de verdadera importancia. Me refiero a que no hay que subestimar la curiosa habilidad humana de poder llegar a ser terriblemente infeliz con o sin cáncer, con o sin dinero. Me imagino que el destino se las hubiera ingeniado para hacerlo enloquecer o empujarlo caprichosamente al suicidio si hubiese sido rico y hubiera podido pagar un tratamiento medico, y de paso, ¿por qué no? una alimentación decente. A veces hago un ejercicio de imaginación similar –un poco más realista, pero no del todo realmente- y me pregunto que hubiera pasado si Samuel hubiera conseguido los veinticinco centavos para el pasaje, el pasaje de bus que lo llevaría a una segunda consulta médica. Claro, no me hago demasiadas ilusiones. Aun cuando pudiera pagarlo, los médicos lo terminarían desahuciando tarde o temprano. Lo único que hubiera sacado es que todo el proceso hubiese sido más trágico, o dudoso, o emocionante. En fin, una muerte mas entretenida, que no es poco. Quiero decir, esas entrañables visitas eran conmovedoras, pero igual de cierto es que también eran francamente aburridas. Los médicos en cambio se rodean de un suspense inigualable, me consta.&lt;br /&gt;Una de las ultimas veces que vi a Samuel, pues ya me era indispensable terminar con esa relación -lo que constituyó en su momento un merecido alivio- insistió en explicarme, muy a mi pesar, toda su preparación psicológica para la muerte, preparación que constaba por supuesto casi exclusivamente de artimañas religiosas, pues era del tipo creyente, primero fervorosamente católico y luego inevitablemente -por exceso de fervor- protestante. A mí, claro, ambas me son completamente indiferentes, y no respeto más al mago ni por el tamaño del sombrero, ni por el tamaño del conejo. Es un consuelo normal, que me parece obvio en un campesino, y creo que lastimosamente consiste en la regla general para un enfermo de cáncer. Supongo que he sido la excepción que confirma esa regla. Yo también hubiera querido para mí menos visitas, y a diferencia de Samuel me he quejado cuanto he podido, no he permitido conciliar un momento de paz a quien se me acerca, ¿qué puedo decir? Al principio, sentí mucho dolor y el dolor ha fluido de mí hacia los demás, libremente. Es más sensato temer a los vivos que a los muertos, así como es mejor tener una mascota que una esposa.&lt;br /&gt;Me agrada tener pensamientos de este tipo, reconfortantes y simpáticos, especialmente en estos últimos días, que han sido definitivamente los mejores; aunque claro, inevitablemente he tenido que acordarme de Samuel y hacerlo constar acá. No he podido por lo demás, dejar de compadecerlo. No creo –y creer es un decir- que exista un consuelo religioso más potente y generoso que la morfina.&lt;br /&gt;Lo absurdo de la vida se me ha presentado como un horror. La muerte simplemente se me presenta. Ni siquiera debo esforzarme demasiado, quiero decir, estoy completamente sedado, el dolor huye de mí, el cáncer huye de mí, huyen de mí todos los niños y todos los perfumes, estoy, por fin, como siempre debí haber estado, arropado por centenares de moscas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-6687379229753516699?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/6687379229753516699/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=6687379229753516699' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/6687379229753516699'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/6687379229753516699'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2009/04/samuel-y-las-moscas.html' title='Samuel y las moscas'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-6855775055558660649</id><published>2008-12-03T20:45:00.000-08:00</published><updated>2009-09-15T17:48:57.979-07:00</updated><title type='text'>La risa inconclusa</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_pQnnKcfOyjw/STd1ciIG-FI/AAAAAAAAABE/4-2Xeb4aXeQ/s1600-h/esencial.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5275814621545429074" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 221px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_pQnnKcfOyjw/STd1ciIG-FI/AAAAAAAAABE/4-2Xeb4aXeQ/s320/esencial.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; ¿Dónde hacen los tatuajes?, preguntamos. Arriba, me dijo la señorita, alegre - creo que era una peluquera.-&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Subimos. Nos hacen esperar, están ocupados, hablando de temas importantes. Un tipo delgado, rubio, se dirige a el que a todas luces es el dueño del negocio, el tatuador. -Te tengo un negocio, uno bueno. Tengo viagra hermano, la quiero vender. La conseguí a dos mil y se vende a seis mil en todos lados. - ¿Dónde la conseguiste? - No sé, me la dio un parcero, no sé de donde la sacó. - ¿Cuánto tenés? - Mil cajas de viagra hermano. (Nosotros nos miramos atónitos, con los ojos brillando, divertidos ) - Hermano, ¿cuántos años tiene? -Veinte. - ¿Y necesita viagra? - No parce, pero es que usted no la ha probado…no es que se te pare más, bueno la verdad sí, un poco mas, pero lo chévere es la resistencia. Mete saca, mete saca. Por horas, bróder. -Bueno, ya vamos a hablar. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Parece que ya tiene tiempo para nosotros. No nos saluda, se conforma con dirigirnos la mirada. Así que tomamos la iniciativa. -¿Qué tal hermano? (Ahora podemos enfocarnos en el tatuador, en su pinta. No pudo habernos recibido un personaje más dudoso, cómico e impresentable. Pelo corto, pero largo en los bordes, el típico &lt;em&gt;mullet&lt;/em&gt; de white trash. Con tatuajes de mal gusto evidente, mascando chicle) ¿Qué más? Todo bien, hermano. Queríamos ver si nos tatuábamos. ¿Qué te quieres hacer? preguntó a quemarropa. Este dibujo de Saint Exupery. Ahh sí lo conozco, todo el mundo se lo tatúa. No, -me apresuré a aclarar- yo no quiero al principito, yo quiero la boa. El tipo rápidamente demostró que no era un charlatán cualquiera, pertenecía a una estirpe distinta, la de los que verdaderamente joden. -Sí, el principito, el princhipato, el principuto, claro que lo conozco, todo el mundo se lo tatúa. Nos tomó de sorpresa, nos tuvimos que reír, abiertamente. Uno se puede reír de cualquier cosa. A estos tipos es mejor darles cuerda. Le preguntamos: ¿Qué tipo de gente se lo tatúa? -Bueno, los que no tuvieron infancia, los que empezaron a leer cuando ya estaban viejos, no sé, obviamente los maricas, los gays, no sé... toda esa gente. Nuevamente nos obligó a reírnos. Un poco de él, un poco de lo que decía - un poco bastante de nosotros mismos, esa es la risa inconclusa-. Si mi madre hubiera querido desanimarme, no hubiera encontrado palabras mejores, comentarios más hirientes. Ahora él continuó a la carga:- bueno, dime, ¿qué significa? Le respondo: -Que lo esencial es invisible a los ojos... el elefante al principio parece..., -repentinamente caigo en cuenta que si el objetivo es afirmar mi individualidad, sin duda es un mal comienzo el tener que justificarse con este decadente- ... ¿sabes?, realmente no importa. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mejor sigámonos riendo, culpablemente. (El señor de los tatuajes es lamentable, nosotros somos lamentables, el mundo es un lugar lamentable. No me extrañaría para nada que la tierra se abriera y nos tragara a todos en una carcajada enorme. Quien ríe al último ríe mejor. Sería cómico, una digna escena del fin del mundo) Pregunto: ¿Y el tribal de sepultura que se quiere hacer mi amigo? ¿Se lo ha hecho alguien? Es una pregunta obviamente malintencionada, a mí mismo me sorprende esa maldad raquítica, quizás simplemente otra definición &lt;em&gt;del sentido del humor&lt;/em&gt;.- Uhh demasiados, todo el tiempo. Skinheads, en los glúteos. Heroinómanos. ¡Mariaguanerísimos! ( Sí, &lt;em&gt;nos tuvimos&lt;/em&gt; que reír otra vez). Rastafarais adolescentes. De todo tipo. Y todos se lo quieren quitar después, no saben qué inventar con tal de ponerse algo encima. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nada más que decir.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;-Bueno, gracias men. En todo caso te traemos los modelos otro día. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El tipo es innegablemente un tarado, dejó escapar dos clientes. Nosotros dejamos escapar dos tatuajes, dos manchas visibles, permanentes e indelebles. ¿Qué importa? Lo esencial es invisible a los ojos. Igual, a simple vista ya estamos tatuados, un poco con bondad, un poco con malicia, también con un poco de estupidez. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y por lo visto, tal como van las cosas, quien se ríe más hoy, también se terminará riendo más al final.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-6855775055558660649?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/6855775055558660649/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=6855775055558660649' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/6855775055558660649'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/6855775055558660649'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2008/12/la-risa-inconclusa.html' title='La risa inconclusa'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_pQnnKcfOyjw/STd1ciIG-FI/AAAAAAAAABE/4-2Xeb4aXeQ/s72-c/esencial.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-3641045561372788491</id><published>2008-11-23T21:48:00.000-08:00</published><updated>2008-11-29T14:39:36.111-08:00</updated><title type='text'>La era de la prostitución *** campo pagado</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_pQnnKcfOyjw/SSs9PWhRwAI/AAAAAAAAAA0/B8RmKinEpSY/s1600-h/PAYASO_DE_CORAZON.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5272375122719784962" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 194px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_pQnnKcfOyjw/SSs9PWhRwAI/AAAAAAAAAA0/B8RmKinEpSY/s320/PAYASO_DE_CORAZON.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me sorprendí preguntándole a todo aquel que leyó mi blog, ¿Te gustó?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo mismo que suelen preguntar las prostitutas a sus clientes.&lt;br /&gt;Hice la rutina completa, ni siquiera me faltó un conveniente: "recomiendeme con sus amigos".&lt;br /&gt;Cuanta razón tiene Heinrich Boll, hemos entrado de lleno a la &lt;em&gt;era de la prostitución&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como en todo, contribuyo con mi modesto aporte.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;***&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Campo Pagado&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Quiero decir, una ola de suicidios de tal magnitud no resultaba normal, cada día se suicidaba alguien más, lo peor de todo: mucha gente conocida; los periódicos estaban ganando muchísimo en esquelas, casi cuatro páginas diarias en el obituario, se estaba suicidando ese tipo de gente. Al principio, claro, pensaron que era lo de siempre, los drogadictos histéricos, los mismos inadaptados, los mismos adolescentes perturbados, los mismos tristes de solemnidad, los mismos desengañados sentimentalmente. En todos los tiempos se ha podido sobrevivir perfectamente a pesar del ejemplo de esos exaltados, que han condimentado muy bien con sus desventuras las páginas rojas de los periódicos. Pero desde que este muchacho, ese estudiante, se arrojó desde lo más alto de la torre de la Justicia, -a decir verdad no precisamente un rascacielos, pero lo más alto a lo que un suicida en este país puede aspirar-, empezó todo, como un macabro efecto dominó. Tuvo más repercusión mediática de la que debió haber tenido y ese trato desigual respecto a suicidas anteriores, lo convirtió en un fenómeno, si bien pequeño, circunscrito apenas localmente. Fue presentado por las televisoras como un pequeño reality show, y claro estando tan en boga el género resulta comprensible que este haya sido especialmente emocionante. Algo así como la muerte del Pastor cuando todo el mundo estaba pendiente de cómo agonizaba, sólo que aún más, porque el Pastor era evidente que algún día tenía que morir, en cambio este joven siempre podía arrepentirse. Claro que este joven no era el Pastor, pero el Pastor no estaba amenazando con tirarse de su balcón, en cambio este muchacho tendría una muerte muchísimo más espectacular, con lo que compensaría su anterior anonimato, su absoluta intrascendencia. Además, frecuentemente aparecía frente a las cámaras algún conocido que daba testimonio acerca del muchacho, que contaba cómo era su relación, cómo solían pasarla de bien o de mal, cuáles eran sus gustos y preocupaciones compartidas y que explicaban tímida o abiertamente cuáles podrían ser las razones por las cuales se quería tomar la trágica decisión. Todos estos datos interesaban al televidente, que rápidamente se sentían ya identificados plenamente o al menos con una postura indecisa frente al muchacho, pero todos claro, completamente enganchados, al tratarse como aseguraban todos, de un muchacho normal, de un ser humano con tristezas y alegrías, un ser humano como cualquiera de nosotros, ese tipo de frases comunes, frases hechas que se utilizaban todo el tiempo. Muchos llegaban a pedirle que no lo hiciera, que recapacitara, que todo iba a estar bien, que empezarían todo de nuevo. Algunos otros, curiosamente, se pronunciaban a favor de la decisión del muchacho y trataban de darle coraje y aliento. Otros incluso, no ocultaban su deseo de que se tirara de una vez por todas, a ese nivel llegaba la identificación o repudio que el caso estaba generando. Todo esto se presentaba en una pantalla gigante, situada frente a la torre de la Justicia, en la cual el estudiante podía ver claramente los rostros compungidos y los pedidos de sus amigos y conocidos. Aún se aferraba en cierta forma a la vida, pues nada le impedía lanzarse ya sea hacia los costados o hacia atrás, pero no lo hacía y se mantenía siempre frente a la muchedumbre, como si fuera un malabarista o algún otro peligroso número de circo; bastante más de quince minutos de fama, muchos más de lo acostumbrado. Pero entonces, cuando el interés ya comenzaba a decaer, y se dudaba seriamente de la calidad y sobre todo la veracidad del impulso suicida, entonces sin previo aviso se dejó caer. -Todas las cámaras captaron el momento. Lo repetirán a toda hora, numerosísimas veces.- Sin embargo, los bomberos, en permanente alerta, lograron adivinar la trayectoria del salto y corriendo al mismo tiempo, sincronizados con sus redes y sus camas, lo lograron salvar. ¿Salvaron algo realmente? Cuando bajó y los medios se abalanzaron hacia él, y le pedían que explicara porque no quería vivir, y le preguntaban si subiría de nuevo, si se sentía bien o mal, si se sentía triste u optimista, si se sentía amado y muchas otras preguntas que nunca antes le habían hecho: preguntas que, aunque les importaran sinceramente -cosa que dudaba seriamente- ya había decidido no responder. Solamente pensaba, reflexionaba consigo mismo, esta ciudad fabrica insomnios y fabrica suicidios y si no puede ocultarlos decide venderlos. Y aunque por supuesto no quería volver a subir, pues prefería cualquier otro fin menos escandaloso y mediático, tampoco quería morir, por el momento quería descansar, estar solo, ¿dormir o morir? : por el momento quería seguir cayendo.&lt;br /&gt;Seis meses después, cuando ya casi nadie recordaba el caso, cuando llevaba mucho tiempo de no recibir ninguna visita, ya perfectamente acoplado a su vida normal, en su habitación, completamente solo, se quitó la vida. Y aunque apareció en las noticias, no fue ni mínimamente lo que había sido. Casi nadie fue al funeral, quizás porque todos lo esperaban, no fue siquiera sorpresivo. Quiérase o no, ya se habían tirado después de su intento fallido, -en un espectáculo que se tornó predecible, aburrido y según los críticos cada vez menos real- cientos de desconocidos de la Torre de la Justicia.Tampoco a todos ellos les dieron ya mucho espacio. Realmente, no se les brindó espacio ni en las redes de los bomberos, ni en la radio, ni en la franja televisiva, ni en las conversaciones: no hubo espacio en ningún lado para ellos. Apenas el justo y suficiente en un obituario, en el ataúd virtual, en el campo pagado. Sólo murieron realmente los que pudieron pagarlo; los demás quizás nunca subieron, quizás nunca saltaron, quizás siguen cayendo de la torre, ¿quién sabe? quizás no existieron nunca.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-3641045561372788491?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/3641045561372788491/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=3641045561372788491' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/3641045561372788491'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/3641045561372788491'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2008/11/la-era-de-la-prostitucin-campo-pagado.html' title='La era de la prostitución *** campo pagado'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_pQnnKcfOyjw/SSs9PWhRwAI/AAAAAAAAAA0/B8RmKinEpSY/s72-c/PAYASO_DE_CORAZON.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-5711149108358966127</id><published>2008-11-19T09:18:00.000-08:00</published><updated>2008-11-21T00:03:59.482-08:00</updated><title type='text'>(anti) manifiesto</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_pQnnKcfOyjw/SSR5HMmT37I/AAAAAAAAAAc/fE235RVRTrI/s1600-h/yuppie.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5270470628478279602" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 186px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_pQnnKcfOyjw/SSR5HMmT37I/AAAAAAAAAAc/fE235RVRTrI/s200/yuppie.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Manifiesto generacional &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Está bien. Tenemos que empezar a pensar el plan maestro, nuestro último dolor de estómago, la revolución incesante; nuestra búsqueda y hallazgo de la Ciudad de Dios agustina , la utopía de Moro, el kibutz global, back to edén ; un verdadero brave new world. Pero esta vez será distinto, somos una nueva generación. No nos estrellaremos contra rascacielos enormes, no nos inmolaremos rociados en gasolina, ni siquiera nos dejaremos arrollar por algún tanque. No asesinaremos al presidente, ni a los monarcas ni a los dictadores. No dinamitaremos puentes, no mataremos ganado. No tendremos por qué fumar habanos, y si nos dejamos la barba será algo inobjetablemente casual. Ningún uniforme verde olivo, ninguna arma larga. No pondremos en riesgo nuestra frágil constitución física, ya se sabe que las balas de goma también matan. No abusaremos de slogans. No dejaremos filmar nuestra luna de miel y tampoco posaremos desnudos ante las cámaras. No, no nos vestiremos de rojo, ni de verde ni púrpura ni de ningún color en particular. No regalaremos tierras a los pobres, no pretenderemos frenar ningún tipo de tendencia mundial. No nos manifestaremos por la paz, no somos neo-hippies. Nos drogaremos ocasionalmente pero por puro hedonismo, jamás como demostración de rebeldía. No criticaremos. Nos apegaremos con decoro y paciencia a todo tipo de normas. No nos desapegaremos de las cosas materiales.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No defraudaremos en ningún sentido a nuestros padres y al sistema en que vivimos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No cambiaremos el curso normal y esperado de nuestras vidas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No contrariaremos a nadie.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No vamos a hacer nada. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Rescato una especie de anti-manifiesto, escrito hace casi siete años. Es una reflexión sobre a qué nos lleva una visión retrospectiva y desencantada de los anteriores esfuerzos por mejorar el mundo. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mediante una vía de negación de los intentos pasados, llegamos peligrosamente al conformismo posmoderno, a encarnar su pesimismo apático, su marasmo. Los fracasos generacionales anteriores nos condenan a la inactividad, porque ya no los tomamos en serio. Ese es precisamente el tono del "manifiesto". Tambien es un poco volver atrás y ver - con una nostalgia boba- todo lo que "nos perdimos" por vivir en estos tiempos, cómo se reduce nuestro campo de acción, pero tambien cómo precisamente, ésta resulta ser la gran ventaja de los tiempos que vivimos: la humildad obligatoria. Ya no estamos para heroísmos estilo Tiananmen, &lt;em&gt;tampoco son necesarios&lt;/em&gt;. No luchar contra las estructuras del clasismo y el racismo, simplemente no practicarlo. No enfrentarnos a dictaduras para instaurar la democracia, sino simplemente utilizar las instituciones provechosamente. Así pues, nos toca ser forzosamente humildes, lo cual es positivo, pues nos salva de caer en el mesianismo, el despropósito, el farandulerismo, la demagogia e incluso - para los más desesperados- el terror. Todos aquéllos que persisten en las técnicas anteriores, son anacrónicos en su arrogancia -esa soberbia "humanista" tan característica de la ilustración- además, naturalmente, demuestran ese narcisismo &lt;em&gt;en su estilo&lt;/em&gt;. El Ché era un narcisista sin duda, pero sus ideales tenían algún sentido dentro de la confusión de la guerra fría y un mundo bipolar, por decirlo de una forma, &lt;em&gt;había que darle la oportunidad de fracasar:&lt;/em&gt; su mesianismo rojo &lt;em&gt;parecía&lt;/em&gt; necesario. Un Ché Guevara actual no sería solamente en definitiva un narcisista, equivaldría a un psicópata con un ego desaforado, un megalómano. En el Caribe por cierto, aún persisten personajes públicos con egos desaforados, pero solamente su ineptitud y su chequera son inquietantes. Al igual que los villanos de Shakespeare, no ahondan lo suficiente en la maldad porque no tienen ideología. Citando a ese siniestro superhombre, Stalin : "la muerte de una persona es una tragedia, la de un millón una estadística". Obviamente Iosif Vissariónovich no sentía ningún remordimiento: tenía &lt;em&gt;mucha &lt;/em&gt;ideología. Macbeth no tenía ideología, se pregunta por ello, enternecedoramente ¿qué océano podrá lavar toda esta sangre?, y aunque es ficción podemos presumir que se refiere a una hemorragia considerablemente menor a la de los veinte millones de Stalin. Finalmente, nuestros actuales reyes caribe, simplemente no administran ideología alguna, aunque insistan en ello. Precisamente por eso son anacrónicos, porque aunque quieran ya no pueden asirse a algo que ya no existe, a ese orden preestablecido. Porque esa es la última ventaja de nuestros tiempos: las ideologías daban certeza, eran un lugar donde refugiarnos. Escondían en el fondo un deseo malsano &lt;em&gt;de que nada cambie&lt;/em&gt;, intentos crueles de llegar a la perfectibilidad humana, que ahora sabemos no existe... hemos admitido que la ausencia de ella es justamente su condición &lt;em&gt;sine qua non&lt;/em&gt;. Adiós hombre nuevo,¿? goodbye lenin.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero insisto, esta lucidez asimilada no debería implicar inactividad, ni tampoco posturas reaccionarias. Vivimos con la incertidumbre y ya no soñamos con la dictadura del proletariado o la competencia perfecta, el orden terrible y racional de las ideologías. Mejor así. &lt;em&gt;Es necesario llevar caos dentro de sí para poder engendrar una estrella danzarina&lt;/em&gt;. Y todavía hay caos dentro de nosotros.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-5711149108358966127?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/5711149108358966127/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=5711149108358966127' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/5711149108358966127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/5711149108358966127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2008/11/anti-manifiesto.html' title='(anti) manifiesto'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_pQnnKcfOyjw/SSR5HMmT37I/AAAAAAAAAAc/fE235RVRTrI/s72-c/yuppie.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7793758004651310002.post-9046854401632963739</id><published>2008-11-08T22:11:00.000-08:00</published><updated>2008-11-28T22:13:42.324-08:00</updated><title type='text'>Considerando en frío, imparcialmente</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_pQnnKcfOyjw/SSS0gOj3UbI/AAAAAAAAAAs/6JTAX1U7SNY/s1600-h/VallejoyGeorgette300.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5270535929687658930" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 219px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_pQnnKcfOyjw/SSS0gOj3UbI/AAAAAAAAAAs/6JTAX1U7SNY/s320/VallejoyGeorgette300.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Inauguro el blog con este poema de Vallejo, un poema muy humano sobre el mas humano de todos los animales: el hombre. En honor a los numerosos amigos peruanos que presiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Considerando en frío, imparcialmente, que el hombre es triste, tose y, sin embargo, se complace en su pecho colorado; que lo único que hace es componerse de días; que es lóbrego mamífero y se peina... &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Considerando que el hombre procede suavemente del trabajo y repercute jefe, suena subordinado; que el diagrama del tiempo es constante diorama en sus medallas y, a medio abrir, sus ojos estudiaron, desde lejanos tiempos, su fórmula famélica de masa... &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Comprendiendo sin esfuerzo que el hombre se queda, a veces, pensando, como queriendo llorar, y, sujeto a tenderse como objeto, se hace buen carpintero, suda, mata y luego canta, almuerza, se abotona... &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Considerando también que el hombre es en verdad un animal y, no obstante, al voltear, me da con su tristeza en la cabeza...&lt;br /&gt;Examinando, en fin, sus encontradas piezas, su retrete, su desesperación, al terminar su día atroz, borrándolo...&lt;br /&gt;Comprendiendo que él sabe que le quiero, que le odio con afecto y me es, en suma, indiferente...&lt;br /&gt;Considerando sus documentos generales y mirando con lentes aquel certificado que prueba que nació muy &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;pequeñito&lt;/span&gt;...le hago una seña, viene, y le doy un abrazo, emocionado. ¡Qué más da! Emocionado... Emocionado...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Cesar Vallejo&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7793758004651310002-9046854401632963739?l=considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/feeds/9046854401632963739/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=7793758004651310002&amp;postID=9046854401632963739' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/9046854401632963739'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7793758004651310002/posts/default/9046854401632963739'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://considerandoenfrioimparcialmente.blogspot.com/2008/11/considerando-en-fro-imparcialmente.html' title='Considerando en frío, imparcialmente'/><author><name>Diego Z</name><uri>http://www.blogger.com/profile/15514499708291781428</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_pQnnKcfOyjw/SSS0gOj3UbI/AAAAAAAAAAs/6JTAX1U7SNY/s72-c/VallejoyGeorgette300.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
